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Una nuez originaria del Meta produce el extracto para la eterna juventud

Óscar Martínez gerente y fundador de Agroindustrias Tacay S.A.S. e Iván Carrillo, director comercial y desarrollo.

  • El aceite extraído de la nuez del Cacay o Tacay, un árbol endémico que se produce en el Meta, es regenerador y anti envejecimiento, atenúa manchas, reduce líneas de expresión, estimula regeneración celular, mejora la elasticidad, hidratación y firmeza de la piel.
  • Con una rentabilidad de alrededor del 75%, Agroindustrias Tacay S.A.S, vendió en Estados Unidos y Europa, durante su primer año, 40 litros de materia prima y para el segundo aumentó a 60 litros.

 

Por: Angélica Guzmán

VILLAVICENCIO, 22 jun (Colombia-Inn) La fórmula para obtener un elixir de la eterna juventud es considerada como un gran misterio en el mundo, y al parecer, dicho enigma fue descubierto en San Martín, Meta, y es presentado al mundo gracias a Agroindustrias Tacay S.A.S.

Hace seis años el empeño de Iván Martínez, un médico veterinario, llevó a que Óscar, uno de sus hijos, investigara acerca de un fruto endémico de la Orinoquia y la Amazonia: el árbol del Cacay o Tacay.

“Este árbol lo veíamos en los patios de las casas, pero nadie sabía para qué servía. Mi abuela hacía arepas luego de moler el fruto y siempre se escuchó que su aceite servía para cuidado del cabello y la piel”, recordó Oscar Martínez gerente y fundador de Agroindustrias Tacay S.A.S., en diálogo con Colombia-inn.

Luego de realizar pruebas, explorar y conocer a fondo esta nuez, -por cierto, al parecer el único fruto de este tipo originario de Colombia- Óscar y su familia fueron descubriendo que la idea de utilizar el aceite del árbol no era descabellada y que, si tantas personas comentaban acerca de los beneficios del Cacay, era porque el fruto contenía un secreto revolucionario.

“Todo comenzó en el garaje de la casa de mi padre. Intentamos de muchas formas extraer el aceite de manera artesanal, lo aplicábamos en nuestra piel. Hasta que se realizó un análisis científico y un asesor agroindustrial nos impulsó a construir la planta extractora de aceite para darle más valor agregado al fruto y sus derivados. Después de muchos ensayos y errores logramos tener la planta de producción con procesos definidos para la extracción, y así descubrimos las bondades del aceite que teníamos en nuestras manos”, explicó Martínez.

Tras varios años de trabajo, investigación e inversión, en el 2014 se constituyó la empresa Agroindustrias Tacay S.A.S. que comenzó a producir el aceite de una manera industrial, con un modelo de negocio que poco a poco ha ido creciendo.

Las bondades del Cacay

El aceite extraído de la nuez, es regenerador y anti-envejecedor, gracias a que reúne las extraordinarias propiedades del Retinol, Vitamina E y Omegas 6 y 9. Según las investigaciones, este aceite atenúa manchas en la piel, reduce líneas de expresión, estimula la regeneración celular, mejora la elasticidad, la hidratación y da firmeza a la piel.

Como resultado, es utilizado en diferentes productos de uso cosmético que actualmente Agroindustrias Tacay S.A.S., comercializa, como aceite anti-edad, crema facial y mantequilla corporal. Cada uno de ellos con los principios del Cacay, fórmula perfecta para la vitalidad de la piel.

“El aceite del Cacay cuenta con un detallado estudio realizado con el grupo Inkemia, laboratorio español certificado internacionalmente. Como parte de la validación técnica de nuestro producto, desarrollamos los estudios pertinentes que aseguran su efectividad”, destacó el emprendedor llanero.

Y es que, según la descripción técnica realizada por los expertos, el aceite tiene un ph ideal, alto grado de Retinol y tocoferol, ácidos grasos, potasio y manganeso, superando los estándares de estabilidad normal en todas estas características, para un aceite vegetal.

“Con este estudio se determinó si la concentración de conservantes en la fórmula era la adecuada. Además, logramos determinar la no reacción alérgica de nuestro aceite y su negativo efecto tóxico sobre la piel”, aseguró por su parte, Iván Carrillo, director comercial y de desarrollo, y cuñado de Oscar.

El árbol

Las hojas de este árbol, que crece entre 15 y 20 cm., suelen tener una miel que atrae todo tipo de animales. Su cosecha comienza en enero y va hasta abril. Es originario de la Amazonia y la Orinoquia colombiana, pero también se encuentra en Perú y Ecuador. Sin embargo, en ninguno de estos países es aprovechado como se hace en el Meta.

Los frutos caen solos del árbol, se deben recoger pronto y almacenar con unas condiciones específicas. Un árbol maduro, de12 años, alcanza una producción anual aproximada de 200 a 250 kilos de la nuez multivitamínica.

Agroindustrias Tacay S.A.S, apoya a 150 familias campesinas del departamento del Meta, con la compra de la cosecha silvestre de Cacay a precios justos; incentiva la conservación del árbol y la siembra de más ejemplares para preservar la especie, todo ello en ejercicio de una función generadora de ingresos adicionales para esas familias.

Además, esta empresa que nació en San Martín, cuenta con más de 50 hectáreas de Cacay en terrenos propios y un vivero en el que se realiza todo el proceso de germinación e injertos, así como las labores de mantenimiento de más de 40.000 plántulas de Cacay.

“Mi padre es el líder de la parte agro de la empresa. Él dejó su profesión y se dedica día a día a la construcción del sueño que se sigue haciendo realidad”, anotó Martínez, ingeniero civil, en tanto que Iván es ingeniero industrial.

Cada uno ha hecho su aporte, han tenido que crecer y aprender de la industria. Con pasión y fortaleza lo han logrado. A ellos se unió hace algunos años, Johnny González, quien desde el primer momento creyó en el negocio y le apostó como socio inversionista.

Cifras prometedoras

Con una rentabilidad de alrededor del 75%, Agroindustrias Tacay S.A.S, vendió durante su primer año 40 litros de materia prima y mil unidades del producto terminado. Para su segundo año, comercializaron 60 litros de materia prima, en tanto que triplicaron la cifra de producto terminado.

Lo lograron gracias a que no han renunciado a su sueño y tienen la confianza puesta en el Cacay. Pero no son los únicos, grandes laboratorios cosméticos ya se están interesando en obtener este milagro natural.

Desde que lanzaron al mercado su primera producción han exportado el aceite como materia prima a laboratorios en Estados Unidos, Inglaterra, España, Italia, y gracias a unas macro ruedas de negocios, próximamente harán negocios con Chile y Japón.

Este emprendimiento llanero genera entre 17 y 27 empleos directos, según la época del año, además de la oportunidad para 150 familias proveedoras de la materia prima. Actualmente Agroindustrias Tacay S.A.S, tiene una capacidad de producción anual de más de 15.000 litros de aceite.

“Estamos contemplando la idea de llegar a Europa con los productos que hemos desarrollado, porque por el momento solo hemos enviado aceite para ser utilizado en diferentes cosméticos. En Colombia sí tenemos la distribución de los tres productos en todo el Meta, Valledupar, Eje Cafetero y Medellín”, expresó Iván, en su calidad de director comercial y de desarrollo.

Los premios y reconocimientos

Emprender no ha sido tarea fácil, pero ello les ha motivado a participar con éxito en distintas convocatorias. Por ejemplo, obtuvieron el primer lugar del premio de innovación de Ecopetrol (2016); integran el grupo de nueve empresas beneficiadas por el programa BIO 100 de Colciencias (2016) y están entre las cinco empresas ganadoras del premio Reds – Destapa Futuro de la fundación Bavaria (2017).

Más oportunidades

Cuando las 50 hectáreas propias sembradas maduren y den frutos, esta empresa colombiana tendrá la oportunidad de producir más de 80.000 litros del aceite de Cacay. Además, seguirá los estudios de efectividad para fortalecer la comercialización de su producto.

Un objetivo no muy lejano es aprovechar el 100% del producto y utilizar la masa residual del Cacay, que contiene alta carga vitamínica, para producir barras energéticas para el consumo humano.