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Una marca colombiana que ‘pisa’ fuerte

En la actualidad, Mussi tiene 57 tiendas ubicadas en 17 ciudades del país, entre las que se incluyen Bogotá, Cali, Medellín, Bucaramanga, Cartagena, Barranquilla, Cúcuta, Armenia y Manizales.

  • Mussi Zapatos es un emprendimiento que después de 35 años de historia es una de las marcas con mayor reconocimiento en el sector del calzado femenino a nivel nacional.
  • Su sello de calidad le permitió a la compañía internacionalizar su producto. En la actualidad venden a Ecuador, Panamá y Costa Rica.

 

Por María Angélica Huérfano B.

CÚCUTA 18 nov (Colombia-inn) – Las tradiciones que pasan de generación en generación se convierten en los mayores tesoros de sociedades, familias y hasta empresas, como ocurrió con Mussi Zapatos, un emprendimiento que nació en la frontera colombo-venezolana y que luego de 35 años, es una de las marcas con mayor reconocimiento en el sector del calzado femenino nacional.

Eran los comienzos de los años 80, cuando la industria del calzado registraba una gran expansión, gracias, entre otras cosas, a la llegada de insumos provenientes de Venezuela, país con el que Colombia realizaba un gran intercambio de materiales y producto terminado.

Por su naturaleza, la zona en la que se registraba la mayor comercialización de estos productos era Cúcuta, ciudad que se convirtió en el canal de tránsito para la entrada y salida de las mercancías.

Este auge productivo y comercial, incentivó a muchos pobladores de la región, tanto de Colombia como de Venezuela, a emprender pequeños talleres de calzado que suplieran la alta demanda que se estaba registrando.

Una de esas nacientes fábricas, instalada del otro lado de la frontera, se convirtió en el negocio familiar del abuelo de Germán Enrique Hernández, actual gerente general de Mussi Zapatos.

Con los años, el papá de Germán tomó las riendas del pequeño taller para convertirlo en una fábrica mucho más grande y tecnificada, lo que les permitió, además, abrir un nuevo punto de fabricación a este lado de la frontera, concretamente en Cúcuta.

Por muchos años, la producción y las ventas de la fábrica mostraron resultados positivos con los que lograron hacerse muy fuertes en términos de diseño y calidad. Sin embargo, a mediados de los 90, la política de apertura económica que concedió enormes facilidades arancelarias para la importación de productos manufacturados, puso en graves aprietos a la industria del calzado nacional, incluyendo, obviamente, la próspera empresa de la familia Hernández.

Pero conscientes de que el camino emprendedor puede ser comparado, fácilmente, con una montaña rusa, los Hernández decidieron continuar montados en este vaivén de retos que trae el mundo empresarial y no dejarse avasallar por las nuevas condiciones del mercado.

La familia Hernández no tenía otra cosa que buscar nuevas alternativas para competir, ahora, en un mercado de libre comercio en el que los chinos empezaron a poner las reglas de comercialización.

Fue esta la razón que los motivó a convertirse en una marca propia y a lanzarse a abrir tiendas por fuera de su mercado natural, que por años había sido la ciudad de Cúcuta.

Así nació, en 2002, la marca Mussi y con ella la apertura de su primera tienda en Bogotá, con la que buscaban entrar a un mercado de mayor valor agregado y complejidad, en diseños y manufacturas, y de esta manera lograr resistir la competencia del producto extranjero.

Desde ese momento, la innovación permanente, la calidad y el confort, se convirtieron en sus ‘caballitos de batalla’ para ser los mejores en lo que hacen.

“Nuestra propuesta está enfocada en la renovación permanente del producto. Por esta razón lanzamos nuevas colecciones cada 45 días, que traen innovaciones en materiales y diseños, cada una pensada en las actuales tendencias de moda, buscando siempre satisfacer las necesidades de las consumidoras”, sostuvo Germán en entrevista con Colombia-inn.

En la actualidad, Mussi tiene 57 tiendas ubicadas en 17 ciudades del país, entre las que se incluyen Bogotá, Cali, Medellín, Bucaramanga, Cartagena, Barranquilla, Cúcuta, Armenia y Manizales.

Su fábrica, radicada aún en Cúcuta, desde donde se despacha toda la producción para el resto del país, tiene la capacidad de elaborar entre 400.000 y 450.000 pares de zapatos al año, lo que le permite generar más de 400 empleos directos, y otro gran número de indirectos, por medio de satélites en donde producen su línea de carteras y marroquinería.

Su industria, radicada aún en Cúcuta, ciudad desde donde se despacha toda la producción para el resto del país tienen la capacidad de fabricar entre 400 y 450 mil pares de zapatos al año.

A la medida de la mujer contemporánea

De acuerdo con Hernández, los zapatos de Mussi están diseñados para todas las mujeres que cumplen diferentes roles en la sociedad, que son profesionales exitosas, pero que, además, son esposas, madres, y que buscan siempre estar cómodas y lindas en sus diferentes facetas.

Para llegar, cautivar y mantener a ese público tan exigente, no existe otra manera que entregar productos con los mayores estándares de calidad, tanto en materiales como en diseños, un respaldo con el que Mussi cuenta desde hace muchos años y que es prioridad de su marca.

Este sello de calidad le ha permitido a la compañía internacionalizar su producto. En la actualidad ya venden a Ecuador, Panamá y Costa Rica.

“Por ser aún una industria pequeña comparada con las grandes fábricas de China o India, no exigimos grandes volúmenes de pedidos, lo que también nos permite entregar productos de moda, con los mayores estándares de calidad, en tiempos relativamente cortos”, agregó el empresario.

Acompañamiento estratégico

Más de tres décadas en el mercado, le han permitido a esta compañía entender que para crecer y posicionarse como marca, es necesario encontrar aliados estratégicos que apalanquen estos propósitos.

Por esta razón, no ha dudado en acercarse a entidades como iNNpulsa Colombia, entidad del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, que apoya el desarrollo del emprendimiento, la innovación y el desarrollo empresarial en el país.

Por medio esa entidad, Mussi tuvo la oportunidad de realiza un plan de transformación e innovación.

Además de desarrollar, junto con la Cámara de Comercio de Cúcuta, un proyecto con el que lograron llevar a la capital de Norte de Santander, una academia de patronaje de Milán para que entregara sus conocimientos entre diferentes empresas de zapatos de la ciudad, lo que les permitió a las compañías locales, incluyendo a Mussi, recibir formación de altísimo nivel.

Invertir en tecnología e incorporar las mejores prácticas de los países especializados en la industria del calzado, es parte del modelo de negocio con el que trabaja Mussi desde hace más de una década, razón por la que es hoy miembro del programa Embajadores de iNNpulsa.

Mussi es, además, líder de la iniciativa del clúster del sector en Norte de Santander con el que se busca que las empresas del departamento logren ser mucho más competitivas.