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Una historia hecha en plastilina

María Claudia Uribe, emprendedora y creadora de Kiwy, la plastilina ecológica.

  • Un emprendimiento en Cartago Valle, produce la única plastilina ecológica en América Latina, se llama Kiwy, no es tóxica, es hecha con productos naturales y además es amigable con el ambiente.
  • Desde hace años María Claudia Uribe produce plastilina industrialmente y la distribuye a nivel nacional, su única competencia es extranjera lo que le permite ofrecer calidad y cumplimiento a sus clientes.
  • Más de 8.000 kilos mensuales de plastilina puede producir esta empresa, que además ofrece paquetes didácticos para los niños.

 

Por Angélica Guzmán

CARTAGO, 22 abr (Colombia Inn) – Esa masa moldeable y blanda conocida como plastilina, no pasa de ser, para muchos, un elemento de uso común en los primeros años de escuela, pero para una emprendedora de Cartago, Valle, se convirtió en su proyecto de vida, luego de fundar Gloma Colombia, una compañía dedicada a producir plastilina ecológica bajo el nombre de Kiwy.

Tras varios años de cuidar un secreto familiar que contenía la formula “mágica” para fabricar una plastilina a base de compuestos naturales, que no es tóxica y es mucho más blanda que la convencional, María Claudia Uribe decidió comercializarla e innovar en un mercado muy competido.

“Mi abuela paterna le enseñó a mi mamá la receta para esta plastilina. Le recomendó que era una fórmula secreta que hace años le habían dado unos estadounidenses y que la utilizara como ella quisiera. Mi mamá nos hizo la plastilina, pero siempre guardó ese secreto”, recuerda María Claudia, tras señalar que recurrió a ella para que le diera la receta, cuando estaba a punto de graduarse como administradora de empresas.

Con el espíritu emprendedor y a punto de terminar su carrera universitaria, María Claudia quería crear su propia empresa y la inspiración llegó mientras recogía los juguetes de sus sobrinos y encontró un trozo de esa plastilina con la que jugaba de niña.

Así fue como en 2008 comenzó a elaborar plastilina. “Luego de tener la receta, me metí en la cocina de mi casa y comencé a producir de manera artesanal. Estos productos iniciales los vendí a jardines infantiles y colegios”, comentó María Claudia, quien al poco tiempo debió limitar a ciertas épocas del año la fabricación, al no encontrar oportunidades de expandir su negocio.

Una convocatoria que les cambió la vida

Durante dos años María Claudia produjo plastilinas de manera artesanal y sólo en temporadas escolares, pero hace ocho años a ella y su novio, actual esposo, les dieron la oportunidad de participar en una convocatoria de Bavaria, y solo con un plan de negocio fueron los ganadores.

“En el concurso éramos los únicos emprendedores que no teníamos una fábrica montada, pero a los jurados les pareció tan impactante, organizado y prometedor nuestro plan de negocios, que nos dieron los recursos. No daban dinero, pero sí maquinaria y equipos, los cuales fueron el impulso que necesitábamos”, explicó María Claudia a Colombia-inn.

La maquinaría se adecuó y del diseño de los productos y etiquetas se encargó su esposo. “Durante el primer año fue muy difícil todo. Nunca habíamos producido a gran escala, tocó prueba y error, hasta que aprendimos y desde ese momento no descansamos. A los dos nos ha tocado hacer de todo”, anotó la emprendedora.

Dough Colombia es un emprendimiento único en América Latina que produce plastilina ecológica.

Kiwy siempre en crecimiento

Los clientes fueron llegando y así mismo la empresa se vio en la necesidad de innovar. Inicialmente vendían la plastilina por kilos y algunos kits a papelerías y colegios, pero varios restaurantes locales y nacionales los llamaron para incluir a Kiwy en la cajita feliz de su menú infantil.

Así fue como comenzaron a maquilar y a vender su producto a distintas marcas que lo impulsarían. La capacidad de producción también debió aumentar ya que sus manos no fueron suficientes para cumplir a los clientes.

Actualmente este emprendimiento genera 10 empleos directos y en épocas de mucha demanda contrata más personal para cubrir los turnos adicionales, pues según comenta la administradora de empresas, algunos pedidos generan más horas de trabajo. “En turnos de ocho horas diarias podemos producir al mes hasta 5.000 kilos. Si nuestros pedidos superan esta cantidad debemos contratar quienes hagan más turnos”.

La plastilina ecológica Kiwy se está comercializando en todo el país y existen proyectos para exportar, teniendo en cuenta que son los únicos fabricantes de este producto en América Latina, pues la competencia se encuentra en Francia, España y China.

Kiwy compite con calidad, especialmente si se tiene en cuenta que el producto se conserva blando por mucho más tiempo que el fabricado en el exterior, una de las razones por la cuales es común que poco a poco esas compras externas sean reemplazadas por la plastilina nacional.

Plastilina ecológica vs la convencional

Por ser un elemento didáctico de importancia en el desarrollo de las habilidades motrices de los niños, entre otros muchos usos, María Claudia explica las ventajas de su producto en comparación con el tradicional:

Las plastilinas convencionales son fabricadas con ceras y parafinas derivados del petróleo, además tienen colorantes artificiales y esto puede afectar la salud de los niños. Kiwy es hecha con productos naturales no tóxicos. Por este motivo, si por error una persona la ingiere, no va a tener problema alguno de salud.

Además, una de las ventajas que tiene la plastilina que se produce en Cartago es que es 100 por ciento degradable, si cae en el agua se disuelve y no genera contaminación en el ambiente.

Por otro lado, si este elemento cae en la ropa, es fácil de limpiar y no mancha, ya que se hace con colorantes naturales. Tocarla es un verdadero placer: es suave y muy adaptable, tal como para regresar a la niñez y permitir que los niños o grandes disfruten del producto.

Gloma Colombia, tiene puntos de distribución autorizados en distintas regiones del país. Sin embargo, los clientes grandes o especiales son atendidos de manera personalizada y directa. La empresa ofrece distintos tipos de paquetes que incluyen el producto, y están dirigidos a fiestas infantiles, restaurantes o, como es tradicional, instituciones educativas. También vende la plastilina en diversos tamaños.

María Claudia, reconoce que sin el apoyo de sus padres y de la familia de su esposo nada sería posible. “Mi abuela estuvo siempre muy orgullosa de lo que estaba haciendo, vio de qué sirvió guardar esta fórmula con tanto cuidado, y aunque ya murió, esto fue un maravilloso legado. Mis padres también me han apoyado y se sienten muy orgullosos de lo que logramos”, concluyó la emprendedora.