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Tecnología de Biocam potencia la industria camaronera

La tecnología Biocam permite disminuir los recambios de agua que requiere, tradicionalmente, el cultivo del camarón.

  • Biocam es un bioalimento que mejora notablemente la calidad del crustáceo durante todas sus etapas, desde la larva hasta que se convierte en adulto
  • El paquete tecnológico aumenta la productividad de los cultivos de camarón hasta en un 40%
  • Biocam hace parte de los proyectos de investigación de la Universidad del Atlántico

Por María Angélica Huérfano B.

Barranquilla, Colombia, 24 nov (Colombia-inn) – Los efectos del cambio climático y el acelerado crecimiento de industrias como la minería, especialmente la ilegal, que desvían los cauces de los ríos y contaminan sus aguas, prácticamente acabaron con la actividad pesquera de Colombia, hasta hace algunos años uno de los sectores más prósperos de país.

Pese a este panorama, las poblaciones pesqueras, las agremiaciones del sector y la academia, se han resistido a ver morir esta industria, y contra viento y marea le siguen apostando al desarrollo de iniciativas que permitan el resurgimiento de ese renglón de la economía.

Una de las iniciativas más destacadas para conseguir ese objetivo, es Biocam, un proyecto que nació hace 18 años de la mano de los investigadores José Luis Santamaría Martínez e Israel Barros Portnoy.

Se trata de un bioalimento que aumenta la productividad de los cultivos de camarón, hasta en un 40%, así como su contenido de proteínas, hasta en un 50%. Adicionalmente reduce la mortalidad del crustáceo en un 10% y los riesgos de virus e infección por bacterias y otras enfermedades.

¿Cómo comienza esta historia?

La primera fase de investigación del proyecto se dio como iniciativa propia de estos investigadores, quienes, tras varios análisis de los camarones que saltan del mar Caribe a la Ciénaga Grande de Santa Marta, lograron identificar los microorganismos vivos que constituyen la base alimenticia de estos crustáceos.

“Con esta información empezamos a trabajar en una formulación (bioalimento) que tuviera esas mismas propiedades nutricionales, también de origen natural, y que permitiera abastecer un mercado -en ocasiones bastante escaso y tradicionalmente de marcas extranjeras-, como el de los fertilizantes, para incrementar la productividad primaria del animal”, explicó Santamaría, en entrevista con Colombia-inn.

Para llevar a cabo la evaluación del efecto fertilizante y nutricional del bioalimento, Santamaría y Barros implementaron un cultivo en el embalse del Guájaro, represa ubicada entre los municipios de Repelón, Manatí y Sabanalarga, en el departamento del Atlántico.

Los resultados del proceso corroboraron que el bioalimento responde de manera muy positiva al ecosistema del camarón, disminuyendo los recambios de agua que requiere, tradicionalmente, el cultivo.

Así mismo, demostraron que el producto mejora notablemente la calidad del crustáceo durante todas sus etapas, desde larva hasta adulto, y ello se refleja en mejor textura, color, sabor y músculo del animal.

En conclusión, las pruebas permitieron establecer que el bioalimento aumenta la productividad de los cultivos, hasta en un 40% y el contenido de proteínas en el camarón, hasta en un 50%. Adicionalmente reduce la mortalidad del crustáceo en un 10% y los riesgos de virus e infección por bacterias y otras enfermedades.

Ya en esta etapa del proceso, a mediados de 2004, Biocam empieza a formar parte de los proyectos de investigación de la Universidad del Atlántico, institución en la que Santamaría y Barros también han ejercido como catedráticos.

A través de su área de innovación y desarrollo tecnológico, la Universidad empezó a trabajar en la validación microbiológica del cultivo a escala industrial, con el apoyo de Bioprocesos, uno de los grupos de investigación con los que cuenta la institución, encargado de manejar temas relacionados con aspectos agroindustriales, y de ciencia y tecnología en alimentos.

“Nosotros entramos a apoyar el proyecto para subsanar unas pequeñas fallas metodológicas que ya se habían detectado con anterioridad, pues no se tenían datos exactos de las características de sanidad e inocuidad del producto”, señaló Alberto Albis, director de Bioprocesos, a Colombia-inn.

De acuerdo con el investigador, “para obtenerlas, cultivamos cinco hectáreas de camarón, extensión que ya es a escala comercial, y logramos conseguir la información que demostró que se trataba, no solo de un producto, sino de un paquete tecnológico de altísima calidad, que además de la formulación también incluía el manual de procedimiento para alcanzar los objetivos propuestos dentro del cultivo”.

Con las pruebas realizadas y los resultados obtenidos, los gestores del proyecto lo presentaron a diferentes convocatorias, hasta que, en 2014, Biocam fue seleccionada como una de las iniciativas ganadoras de la “Locomotora de la innovación para el apoyo del desarrollo tecnológico”, impulsada por Colciencias.

Posteriormente vinieron más convocatorias, entre estas: “iNNpulsa tu portafolio de transferencia”, a cargo de iNNpulsa Colombia e Inventta, y dirigida a universidades y oficinas de transferencia de resultados de investigación en todo el país.

A este llamado se presentaron 43 instituciones con 400 resultados de investigación, de los cuales fueron priorizados cuatro por su alto grado de diferenciación, nivel de alistamiento y potencial para generar valor comercial. Uno de ellos fue Biocam, demostrando una vez más su altísima proyección.

Gracias a este reconocimiento, el pasado 10 de noviembre los gestores de Biocam tuvieron la oportunidad de presentar su proyecto en el evento T-Expererience, un encuentro que permite que empresas, clientes, usuarios y gobierno, entre otros participantes, puedan validar los beneficios de las iniciativas que se exponen, y aportar a la conceptualización del producto para propiciar relaciones con fines de comercialización.

Un futuro promisorio

Actualmente, con el apoyo de la Universidad del Atlántico y de Cientech, la oficina de transferencia de resultados de investigación para la zona Caribe, que ha venido acompañando todo el proceso de comercialización del paquete tecnológico, se adelanta el trámite para obtener la patente.

De lograrse ese objetivo, la certificación sería la primera en la historia de la entidad educativa, lo que significaría el logro y el reconocimiento de más de 10 años de labor de su equipo de investigación.

Adicionalmente Cientech viene trabajando en el modelo de comercialización del paquete, de cara al cliente, y presentó la propuesta ante varias empresas nacionales e internacionales que ya expresaron su interés en el proyecto. Estados Unidos es uno de los países que ya manifestó la posibilidad de adquirir la iniciativa.

“En este momento Biocam, que es un precursor de alimento vivo y alimento como tal, pues cumple las dos funciones, está desarrollado para aplicarse durante la primera etapa de cultivo del camarón en los estanques, de manera que se alcance una mayor productividad del crustáceo”, anotó Albis.

“La idea, en el mediano plazo, es ampliar la formulación para ofrecer productos de engorde y de esta manera sustituir el producto comercial que, generalmente, se importa. Así también contribuiríamos a mejorar los costos de producción, teniendo en cuenta que los precios de esta materia se mueven con el precio del dólar”, concluyó el director de Bioprocesos.