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Teatro Mayor de Bogotá, un grande en Latinoamérica y sello de excelencia

Bogotá, 28 jul (Colombia.inn).- Con sólo cuatro años de vida, el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo de Bogotá es uno de los mejores de Latinoamérica gracias a un innovador modelo de financiación público-privado que garantiza recursos a largo plazo, una programación de excelencia e inclusión social.

El artífice es Ramiro Osorio, quien ha sido actor, director de escena, cofundador del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá, el primer ministro de Cultura de Colombia, responsable de Cultura de la Secretaria General Iberoamericana y director de festivales en países como México y España.

Trayectoria que le ha permitido ser reconocido como uno de los más prestigiosos gestores culturales de América Latina.

“Este proyecto es resultado de un esfuerzo entre la Alcaldía de Bogotá y la familia Santo Domingo”, muy poderosa en términos empresariales en Colombia y cuyo patriarca, Julio Mario, cedió el terreno donde hoy se levanta un edificio contemporáneo, diseñado por el arquitecto Daniel Bermúdez, explicó Osorio a Colombia.inn, agencia operada por Efe.

El complejo, que se inauguró el 26 de mayo de 2010, incluye una biblioteca pública con 35.000 volúmenes y las mejores herramientas tecnológicas; el Teatro Mayor, con un aforo de 1.300 espectadores, y el Teatro Estudio para propuestas experimentales.

La novedad está en la financiación de los teatros, cuyos recursos crecen al vertiginoso ritmo de su prestigio.

“Es la primera experiencia en Colombia de un modelo público-privado, el modelo es 33-33-33”, expresó el director, quien detalló que el primer 33 % lo aporta la Alcaldía y los Santo Domingo, el segundo proviene de la taquilla y alquiler de las salas, y el restante 33 % de empresas y cooperación internacional.

Entre los patrocinadores están la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), los Gobiernos español, francés, ruso y australiano, y las empresas Energía de Bogotá, Bancolombia y Sura.

“Nos hemos propuesto ser una institución de excelencia, convertirnos en el mejor teatro de América Latina con un modelo que permita sostenibilidad en el largo plazo”, argumentó Osorio.

En su primer año obtuvo recursos por 5.700 millones de pesos (tres millones de dólares) y para 2014 el presupuesto es de 21.000 millones de pesos (once millones de dólares).

Sólo en lo que va de año el teatro ha recibido 1.700 millones de pesos (895.000 dólares) por alquiler de salas, mientras que los ingresos por venta de entradas se mantienen en unos 3.000 millones de pesos anuales (1,57 millones de dólares).

En cuatro años, al Teatro Mayor han acudido medio millón de espectadores que han disfrutado de grandes puestas en escena, desde el Beijing Dance Theater hasta las óperas Carmen de Bizet y Ainadamar o la zarzuela Luisa Fernanda, producida por el Teatro Real de Madrid.

Y las voces de los españoles Miguel Poveda, Rosario Flores o Maite Martín, la caboverdiana Cesárea Évora, el uruguayo Jorge Drexler o la diva estadounidense del jazz Bettye LaVette han dejado sin aliento al público.

Osorio ha apostado además por crear adeptos de todas las edades y clases sociales a la música clásica con el festival “Bogotá es Beethoven”, que en 2013 vendió 39.800 entradas y contó con 56 conciertos. Lo repetirá en 2015 con “Somos Mozart”, una programación de 67 presentaciones en 17 escenarios.

TEATRO MAYOR DE BOGOTÁ, UN GRANDE EN LATINOAMÉRICA Y SELLO DE EXCELENCIA

En una de sus iniciativas más innovadoras, el Teatro Mayor ha hecho alianzas con espacios en barrios pobres, donde las boletas están subvencionadas, a lo que se suma la transmisión de una parte de la programación por Canal Capital, la televisión pública.

“Uno de los problemas que tiene el mundo es que el público de los géneros líricos ha envejecido”, apuntó el gestor, al explicar su política de inclusión en una sociedad poco igualitaria y con una gran población sin acceso a la cultura de calidad.

En esta línea, Osorio ha puesto en marcha el programa “100.000 niños al Mayor”, financiado por la OEI y que busca acercar a estos chicos, todos de colegios públicos, al teatro, donde disfrutan de excelentes propuestas de forma gratuita.

Es “una apuesta por los nuevos públicos”, manifestó, para afirmar que el reto es “diseñar el mapa de la cultura contemporánea abierto a todos los géneros”, porque “no sólo se trata de tener buenos espectáculos sino de que a la persona que entre a este teatro le cambie la vida”.

Niños, jóvenes y adultos llenan así el teatro durante once meses al año todos los días de la semana.

Además, el Teatro Mayor dedica cada año un mes a un país. Desde su creación los invitados han sido México, Australia y Corea, en 2015 será Rusia y Alemania en 2016.

El Teatro Mayor es “un modelo público-privado, solvente, sostenible en el largo plazo, que cumple con las políticas de inclusión, que apuesta a develar lo que es la creación contemporánea”, concluyó Osorio, para quien además “enriquece la Marca Bogotá”. COLOMBIA.INN