LA PRIMERA AGENCIA DE CONTENIDOS PERIODÍSTICOS DE INNOVACIÓN Y EMPRENDIMIENTO EN COLOMBIA

Orquidiario del Tolima, un paraíso natural en Ibagué

Cattleya Trianae, tal vez la orquídea más reconocida por los colombianos, por ser considerada la flor nacional.

  • Turistas y amantes de la naturaleza tienen a su disposición inmenso pulmón en el centro urbano de Ibagué.
  • 176 especies de orquídeas, 180 especies de aves y peces, y muchos microclimas se encuentran en este rincón ecológico de la humanidad.
  • Los turistas y amantes de la naturaleza disponen de cómodos alojamientos para hacer más agradable su visita al lugar.

 

Por Jaime Rivera García

Bogotá, 15 nov. (Colombia-Inn) – Ibagué es, desde hace 17 años, el albergue de una reserva natural de especiales características, que le permite a propios y extraños conocer en un solo lugar más de 176 especies de orquídeas, y aproximarse a 180 clases de aves y peces, en medio de una vegetación exuberante propia de un clima tropical único en Colombia.

A solo 10 minutos del centro de la capital musical, cerca a la antigua salida hacia la carretera de La Línea, se encuentra la reserva natural Fundación Orquídeas del Tolima, resultado del esfuerzo y el emprendimiento del oftalmólogo Germán Molina, quien luego de adquirir varios predios, los convirtió, poco a poco, en el gran pulmón de esa ciudad.

“Arrancamos como un grupo de estudio. Posteriormente le dimos cabida a investigadores y académicos, a universidades y colegios, y después se abrió a la comunidad estudiantil y al público en general”, recuerda Molina, en diálogo con Colombia-inn.

Empeñado en compartir su amor por la naturaleza, este emprendedor tolimense, con el apoyo de su hermana, adquirió en 1990 dos fincas de 22 hectáreas colindantes con cuatro barrios dentro del perímetro de Ibagué.

El terreno, con su exuberante vegetación y variedad de microclimas, dispone de cuatro senderos diferentes, un lago que alberga seis especies de peces, una cómoda casa campestre con salones para reuniones, un hostal con 45 camas para acomodación múltiple y dos habitaciones para ocupación doble.

Este rincón ecológico, pulmón del mundo, reúne árboles milenarios como cedros, balsos, cúcharos, eucaliptos, guaduales, mangos, cámbulos, caracolís, mangostinos y arazás, entre otros, y en él se puede pasar, en minutos, de 1.350 a 1.550 metros sobre el nivel del mar.

Otra de las 176 especies de orquídeas que se pueden contemplar en este lugar de la capital del Tolima.

Otra de las 176 especies de orquídeas que se pueden contemplar en este lugar de la capital del Tolima.

Para Molina, uno de los aspectos más importantes del lugar es que los visitantes pueden conocer y contemplar diversas especies de orquídeas. “El Tolima es uno de los territorios que más variedad tiene de orquídeas en el país. En Colombia hay unas 3.000 variedades y en el Tolima tenemos unas 1.500”, explica.

En el lugar se aprecian cerca de 170 especies de orquídeas, desde unas minúsculas, del tamaño de la falange de un dedo, hasta la más reconocida, la Cattleya Trianae, catalogada como la flor nacional de Colombia, pese a que, como nos lo reveló el fundador del orquidiario, no existe resolución o decreto alguno que así lo estipule.

“La especie de la orquídea Cattleya Trianae tiene todos los colores, desde la denominada ‘alba’ de un blanco purísimo, hasta una muy oscura, casi negra, bautizada ‘la murciélago’”, señala por su parte la administradora de la Fundación y orquidióloga empírica, Diba Andrade.

Andrade define al oftalmólogo como un Quijote y un defensor de la naturaleza en un mundo cada vez más convulsionado, víctima de la tecnología y el modernismo.

4.El fundador y director de Orquídeas del Tolima, médico oftalmólogo Germán Molina, dice que los seres humanos son más felices cuando están cerca de la naturaleza.

El fundador y director de Orquídeas del Tolima, médico oftalmólogo Germán Molina, dice que los seres humanos son más felices cuando están cerca de la naturaleza.

“El doctor Molina considera que nosotros somos seres naturales y que como tales somos más felices en la medida en que tengamos una estrecha relación con la naturaleza. Por eso se esfuerza y dirige todas sus energías a promover el turismo para que lleguen muchos visitantes a conocer este refugio natural del mundo y a que les dé una pausa a sus vidas”, dice.

Y agrega: “el concepto de salud total abarca no solamente la salud física y mental, sino la ambiental. Si nosotros física y mentalmente estamos bien, pero el entorno, nuestro medio ambiente, nuestro ecosistema, no está sano, tenemos que buscar una mirada holística, una mirada integral de la salud para que seamos unos seres plenos”.

Al respecto, Molina reitera entusiasmado: “queremos que esta gran riqueza se convierta en un atractivo turístico, que el mundo conozca lo que es nuestra región, su naturaleza y su gente”.

Y más adelante reitera su deseo de que “Ibagué se convierta en un destino verde, no solo en lo que tiene que ver con el turismo de observación, sino también en lo relacionado con el consumo, que generemos una gastronomía orgánica muy sana y que haya una salud integral en todos los que nos visitan”.

Con ese objetivo está intentando aglutinar a empresas dedicadas a la explotación del turismo ecológico y a pequeños productores tolimenses en un solo lugar, para lo cual construyó un edificio con varios ambientes, al que denominó Mundo Verde y Saludable.

“Uno de los problemas del producto del turismo es poderlo poner en vitrina, para llegar de manera directa a los compradores. Es por eso que estamos construyendo una especie de recinto ferial en el centro de la ciudad, en donde los pequeños y medianos empresarios tengan la posibilidad de mostrar sus productos y servicios”, explica.

Panorama de la variada vegetación del orquidiario.

Panorama de la variada vegetación del orquidiario.

En la sede de Mundo Verde y Saludable, ubicada a tan solo cuadra y media del Parque de Bolívar, ya hay disponibilidad de cafés orgánicos, cafés especiales, chocolates, hortalizas, flores y productos típicos como las achiras.

Por todo lo anterior, tolimenses y turistas nacionales e internacionales que se sientan agobiados, tienen la posibilidad de escaparse a un lugar sensacional, casi desconocido, lleno de todas las expresiones de la naturaleza y a tan solo tres horas en carro, desde Bogotá. ¿Qué están esperando?