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Mercados orgánicos, una opción alimenticia en Bogotá

Los cultivos orgánicos son amigables con el medio ambiente al permitir la regeneración del suelo y su no contaminación al suprimir el uso de agroquímicos. / Foto Biomercado Colombia.

Por: Leonardo Numpaque Moreno

BOGOTÁ, 6 ene (Colombia-Inn) – La frustración por la falta de opciones alimenticias que ayudaran a mitigar los efectos de las quimioterapias recibidas por su mamá, diagnosticada con cáncer, llevó a Juan David Pardo a desarrollar un emprendimiento con base en los alimentos orgánicos.

Pardo encontró que, si bien el consumo de alimentos orgánicos ayudaba en la situación de su progenitora, existían limitaciones y problemáticas en el sector que impedían un fácil acceso a ellos, situación que lo impulsó a trabajar en un proyecto que terminó dando vida, en 2016, a Biomercado Colombia.

“Biomercado es una empresa que comercializa productos y alimentos orgánicos, naturales, saludables de forma sostenible”, precisó Pardo en declaraciones a Colombia-inn, tras explicar que su negocio se enfoca “en la sostenibilidad ambiental, económica y social, además de otros aspectos que convierten a Biomercado en una empresa sostenible”.

Las nuevas tendencias de alimentación saludable han hecho que lo orgánico gane espacios en los hábitos alimenticios de las familias.

Convertir los cultivos orgánicos en un negocio sostenible

De acuerdo con el emprendedor, cuando comenzó a adentrarse en el tema se encontró con situaciones difíciles, como que a los campesinos no les pagaban lo justo o lo hacían 30, 60 o 90 días después; les dejaban el producto tirado en la finca o, simplemente, por ser más costoso no tenían cómo venderlo.

Con ese conocimiento, Pardo decidió agrupar a las familias de bioproductores -término que les dio Biomercado a los campesinos que trabajan con esos cultivos orgánicos- y bajo un modelo de negocio sostenible los convirtió en sus aliados.

Los bio productores son 10 familias de trabajadores del campo que dedicaron sus terrenos para sembrar cultivos orgánicos, en los cuales se evita el uso de cualquier químico o de sustancias como herbicidas o pesticidas. Estos cultivos también benefician al medio ambiente, pues al no usar agroquímicos no contaminan la tierra y permiten la regeneración del suelo.

Esas familias, ubicadas mayoritariamente en Guasca, Cundinamarca, y agrupadas en la Asociación de Granjeros Ecológicos de Guasca (Agregua), encontraron en Biomercado un aliado que les dio un plus, como lo expresa Pardo, al asegurar que el trato justo es fundamental para ambas partes.

Adicional a las mejores condiciones económicas, las familias se encuentran acreditadas por la Certificadora de Estándares Orgánicos y Ambientales de Colombia (CERES), entidad encargada de exigir estándares de calidad para ese tipo de cultivos, lo que se traduce en otro factor de confianza para los clientes de Biomercado.

Sobre los productos que comercializa el emprendimiento, Pardo señala, mientras revisa algunos pedidos de sus clientes: “Tengo varias líneas de productos. Una de pulpa de fruta natural, una línea de hortalizas y verduras, aromáticas, procesados y otra que se llama “biomercadogs”, que es una línea canina natural”.

Respecto a esta última, el empresario destaca con orgullo que la totalidad de las utilidades que deja es donada a dos fundaciones que se encargan de recoger caninos en la calle y cuidarlos mientras esperan que sean adoptados, lo que se constituye en otro aporte social y de sostenibilidad de Biomercado.

Emprendimiento amigable con el medio ambiente

De por sí, el emprendimiento de este especialista en Gerencia de Proyectos de la Universidad EAN, es amigable con el medio ambiente, pero no contento con ello, Pardo le agregó un elemento más para reforzar ese concepto, y es el de los empaques utilizados para entregar los mercados a sus clientes.

“Los empaques que yo uso son absolutamente reutilizables, reciclables, biodegradables y la idea y meta mía es que sean empaques retornables. Yo te entrego el producto empacado, tú lo descargas en tu cocina y me devuelves los empaques, son empaques que no se van a tirar a la basura”, advirtió.

Otro punto característico del emprendimiento es que su propietario se desplaza en bicicleta y entrega los pedidos a sus clientes los viernes en la tarde, el mismo día en que son cosechados y recolectados en el lugar de acopio, garantizando así la frescura de los productos, condición que ha contribuido para el éxito del negocio.

Pardo recuerda, entre sonrisas, que durante los primeros meses de funcionamiento, en 2016, el emprendimiento apenas vendía, en la semana, un mercado de 50.000 o 70.000 pesos, en contraste con la situación actual, cuando comercializa de seis a siete mercados semanales, que equivalen a unos 500.000 pesos.

Actualmente Biomercado Colombia apela a dos frentes para comercializar sus productos: “Está el tema de las familias que me van conociendo, el voz a voz, la tía, el tío, el amigo y los que me van conociendo; y el segundo es la gente “fitness”. Estoy trabajando, enfocando mucho hacia ese lado. Ahorita es una tendencia, hay que aprovechar esa tendencia”, afirmó el emprendedor.

Un 2018 lleno de retos

Para el año que está comenzando son varios los proyectos. “Lo ideal es conseguir capital, dar a conocer la empresa, crecer en ventas y conseguir fidelidad en mis clientes. Crecer afuera me da la posibilidad de crecer con mis productores, porque puedo tener más productores o que ellos se expandan”, señaló.

Y en la búsqueda de esos objetivos, reveló que quiere abrirse un espacio en el mercado paisa, y para ello se reunirá con bio productores del municipio de Sabaneta (Antioquia), con el fin de explorar sus posibilidades de expandirse a esa región del país.

En todo caso, lo cierto es que estos dos años le han permitido a Juan David adquirir una experiencia y poder dar consejos a los que están planeando iniciar sus proyectos. “Lo primero es arriesgarse porque el miedo más grande que cualquier emprendedor tiene es arriesgarse y fracasar. Yo creo que cada derrota es un aprendizaje”, resaltó.

Finalmente, aseguró que una de las claves es tener claro lo que se quiere hacer. “Precisen la idea, no le hagan tantos globos a la idea para que puedan concretar lo que quieren, que no les de miedo. Yo creo que lo más importante es quitar ese miedo del fracaso”, concluyó.