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La banca innovadora que busca reducir la pobreza rural

Una iniciativa, en el ámbito nacional, es Bancalimentos, un proyecto empresarial de carácter privado que tiene como propósito acercar a la población rural al sistema financiero, a través de una innovadora banca que ofrece diferentes productos y servicios que garantizan la seguridad alimentaria de estas poblaciones.

Por María Angélica Huérfano B.

Bogotá, 23 de sep (Colombia.inn) – En 2015 el porcentaje de personas clasificadas como pobres con respecto al total de la población nacional fue de 27,8%, es decir, algo más de 13 millones de habitantes. Y de esa cifra, el 40,3% se ubica en las zonas rurales dispersas, según datos del Departamento Nacional de Estadística (DANE).

Este no es un caso exclusivo de Colombia, puesto que de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la mayor parte de los pobres del mundo vive en zonas rurales, en donde el hambre y la inseguridad alimentaria son sus principales problemas.

La problemática es tan grande y compleja que diversas organizaciones nacionales e internacionales, tanto del sector público como del privado, han emprendido diferentes proyectos encaminados a reducir la pobreza rural.

Una de esas iniciativas, en el ámbito nacional, es Bancalimentos, un proyecto empresarial de carácter privado que tiene como propósito acercar a la población rural al sistema financiero, a través de una innovadora banca que ofrece diferentes productos y servicios que garantizan la seguridad alimentaria de estas poblaciones.

¿Cómo lo hacen?

La principal innovación de este programa es que logra combinar de manera eficiente los aspectos económico, social y ambiental, promoviendo el crecimiento y desarrollo sostenible de las zonas rurales.

Quizás los grandes protagonistas del mismo, además de las poblaciones, son los residuos sólidos y de cosecha: botellas, papel, ropa usada, vidrio, cartón aceite quemado de cocina, residuos de plátanos, frutas, latas y plástico.

Esos productos, al mejor estilo del tradicional ´trueque´, pero con los avances del siglo XXI, son intercambiados por alimentos, insumos agropecuarios, medicamentos esenciales, preservativos, lámparas solares, agua potable, dinero en efectivo, seguros, acceso a créditos financieros e incluso, dinero en efectivo.

Los productos reciclados, que tienen diferentes valores de comercialización, se consignan en una cuenta de ahorros en donde se convierten en dinero, recursos que los beneficiarios pueden utilizar de diferentes formas de acuerdo con sus necesidades.

Uno de los productos financieros a los que pueden acceder los usuarios de la cuenta de ahorros es el seguro nutricional, desarrollado por Paralife de Suecia y operado en Colombia por Seguros del Estado.

Se trata de un seguro médico que cubre $16.000 por día para gastos de hospitalización, enfermedad o incapacidad. Para adquirirlo, los beneficiarios de Bancalimentos deben completar ahorros, representados en estos productos sólidos, por valor de $1.500.

También pueden acceder al crédito nutricional que permite financiar alimentos de la canasta familiar y que posteriormente se pagan con la consignación de los productos sólidos.

Los dividendos que generan los ahorros pueden retirarse, también, en efectivo. Es estos casos la idea es que los recursos sean utilizados para comprar alimentos y pagar servicios básicos.

Existe una cuenta de ahorros para niños diseñada para que ellos consignen juguetes, ropa, cuadernos, libros, papel y residuos de cosecha. Por sus dividendos pueden retirar alimentos ricos en nutrientes, entre estos, suplementos vitamínicos, cereales y la barra Bancanutri que suple sus requerimientos nutricionales diarios.

Para Olga Yaneth Bocarejo, fundadora de Bancalimentos, durante los dos años de funcionamiento del programa, los resultados demuestran que es totalmente rentable, escalable y sostenible, gracias a sus diversas formas de ingreso, entre ellas la venta de productos  de consumo masivo, ganancias por publicidad, dividendos por la actividad crediticia y recursos  a los que tienen derecho, por parte del servicio de aseo, por ser operadores y comercializadores de actividades de reciclaje con valor agregado.

“Este proyecto es un ejemplo que la sostenibilidad ambiental y social pueden ir de la mano con la rentabilidad y el éxito empresarial. Por esta razón fuimos ganadores del concurso Ventures 2015, en la categoría Ecopetrol a la mejor iniciativa para superar la pobreza”, señaló Bocarejo en entrevista con Colombia.inn.

Actualmente, Bancalimentos opera en diferentes zonas rurales del departamento de Boyacá y ha logrado impactar a más de 2.400 pobladores.

Su proyecto de corto plazo es ingresar a ciudades como Bogotá, para ubicarse en barrios marginados, lugares a los que llega la mayor parte de la población rural que sale de sus territorios por causa de la violencia y la falta de oportunidades.

“Ahora mismo estamos realizando una prueba piloto en la capital del país para evaluar su impacto”, agregó Bocarejo.

Otro de los proyectos que desarrolla la compañía, en alianza con la Universidad Santo Tomas y la Fundación San José, se denomina Moda Económica, que pretender dar un uso eficiente a los textiles (ropa usada) que se reciben en consignación. La iniciativa busca generar nuevas formas de empleo para mujeres mayores que no tienen posibilidades laborales.

Bancalimentos es otro de los casos de éxito que participa en el ‘Héroes Fest’ regional, el festival de innovación, emprendimiento, educación, ciencia y tecnología que se realiza este fin de semana en la Universidad Industrial de Santander (UIS) de Bucaramanga, con el auspicio de iNNpulsa, entidad del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo que promueve el emprendimiento, la innovación y la productividad, como ejes para el desarrollo empresarial y la competitividad del país.

Para Bocarejo, el exceso de miedo es quizás el mayor obstáculo para cualquier emprendedor. Por esta razón aconseja a los nuevos empresarios dejar a un lado sus temores y lanzarse al ruedo para hacer realidad y consolidar sus ideas de negocio.

“Como la matemática es exacta y dos más dos son cuatro, la suma de esfuerzo y perseverancia da como resultado un rotundo éxito”, puntualizó la empresaria.