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Fidencio, el ‘sherpa’ colombiano que promueve el turismo en Nariño

Fidencio Cuaical, con el volcán Cumbal al fondo, es un emprendedor que encontró en la belleza de su departamento y en sus atractivos turísticos, una línea de negocio amable y sostenible, que anualmente atrae a cientos de turistas nacionales y extranjeros. (Foto Alejandro Tovar).

  • Turicumbes es un emprendimiento turístico que funciona en la región del Cumbal (Nariño), gracias a Fidencio Cuaical, un indígena de la etnia Pasto reconocido como uno de los principales guías del sur del país.
  • Cuaical está empeñado en hacer de esa zona una potencia turística y para ello proyecta levantar una infraestructura que responda a las demandas del turista extranjero.

Por Carlos Osorio Pineda

CUMBAL, Nariño, 12 feb (Colombia-inn) – A los 12 años Fidencio Cuaical, indígena de la etnia Pasto, realizó su primera escalada al volcán Cumbal, un hecho que lo marcaría para siempre y que le permitió conocer los secretos del turismo de naturaleza, hasta tal punto que, con su empresa Turicumbes, es el referente de los viajeros que llegan al sur colombiano para conocer sus atractivos.

No en vano, por sus conocimientos y experiencia como escalador y guía de numerosos viajeros nacionales y extranjeros que cultivan el deporte de la escalada, Fidencio, ahora con 33 años, es calificado como el ‘sherpa’ colombiano, a semejanza de aquellos pobladores de Nepal y zonas aledañas que guían a los exploradores en el Himalaya.

Sencillo, pero muy cálido en su trato, Fidencio contó a Colombia-inn, qué lo motivó para dedicarse a la escalada, al turismo de naturaleza, y cómo, luego de estudiar en el Sena Guianza Turística, y de padecer caídas y frustraciones, echó a andar Turicumbes, la única empresa debidamente legalizada, organizada y reconocida, que funciona en esa zona de Nariño.

Colombia-inn es la Agencia de contenidos informativos en emprendimiento, innovación y desarrollo empresarial que trabaja con iNNpulsa, entidad del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, para visibilizar la labor de los colombianos en ese sector.

La laguna del Cumbal o de la Bolsa, es otro de los atractivos naturales del sur de Nariño que Fidencio Cuaical presenta en el portafolio de Turicumbes, su emprendimiento y el único operador turístico de la región, debidamente registrado. (Foto Alejandro Tovar).

Una historia de escaladas, pero también de descensos

Turicumbes es un emprendimiento que Fidencio ha venido consolidando poco a poco, y eso a pesar de que, su padre, un trabajador del campo, se opuso siempre a que el joven se dedicara a esa labor, porque consideraba que era para ‘vagos’ que sólo pensaban en caminar para arriba y para abajo, sin ningún futuro.

“A mí me gustaba andar mucho. Cuando estaba en el colegio salíamos a hacer caminatas, a pescar, a coger mortiños o a buscar moras, y a conocer”, recuerda Fidencio, quien asegura que la visita de un ‘gringo’ que le pidió a su padre quedarse en una choza en mitad del campo y duró allí no una noche, sino tres, porque estaba enamorado del paisaje, lo motivó a dedicarse al turismo.

Tenía 12 años de edad cuando la Alcaldía del municipio organizó una escalada al Cumbal, el volcán más alto del sur de Colombia, con 4.764 metros sobre el nivel del mar. A pesar de que con algunos amigos salió después del grupo principal, llegaron primero a la cumbre y bajaron, también primeros, cargados con un trozo de hielo de unos tres kilos.

“En ese tiempo usábamos botas de caucho, sin medias; una ruana y llevábamos un pedazo de panela que nos sacamos a escondidas de nuestra casa”, recuerda el emprendedor quien dice que bajó enamorado del lugar.

Tras terminar sus estudios de bachillerato, Fidencio intentó ingresar sin éxito a algunas universidades, e incluso al Ejército, donde no lo recibieron por problemas físicos relacionados con una operación de apendicitis.

Entonces ingresó a un programa del Sena denominado Jóvenes rurales que incluía la carrera tecnológica de Guíanza Turística, la cual comenzaron 35 alumnos y sólo terminaron 11. Cuando estaban concluyendo sus estudios, en 2008, les pidieron ideas para una convocatoria del Fondo Emprender.

Fidencio la tenía clara, pero por requisitos debió asociarse con dos compañeras, para presentar un proyecto destinado a desarrollar un emprendimiento turístico en Cumbal.

“Mi idea era crear una empresa de formación turística con el nombre: Empresa de Guías Turicumbes. Y fuimos beneficiados. Nos entregaron un capital semilla para la creación de la empresa, compra de elementos, sostenimiento y otras cosas. Sin embargo, sus dos socias abandonaron el proyecto, ya que una se casó y la otra no estaba realmente interesada.

“La verdad es que mis compañeros y, en general, la gente de la región, eran pesimistas. Ellos siempre aseguraban: ¿aquí quién va a venir, sino hay nada para mostrar? Se morían de risa cuando me oían decir que yo iba a ofrecer un paquete turístico, un plan. ¿Quién va a pagar eso?, decían. Eran muy pesimistas y lo que hacían era ayudar a bajar la m<oral”, cuenta Fidencio, quien a pesar del rechazo continuaba optimista.

Con un esfuerzo personal, continuó dándole forma al proyecto, hasta tal punto que en 2009 logró quedar inscrito ante la Cámara de Comercio y le fue expedido el Registro Nacional de Turismo.

Apenas estaba comenzando cuando le llegó su primer cliente. Un australiano que no hablaba español, pero con el que se entendía a señas.

La Cámara y el mismo SENA promocionaron el proyecto, e incluso enviaban estudiantes para hacer sus prácticas de guianza. Además, Fidencio fue adquiriendo otros conocimientos en el campo práctico, como en etnoturismo y ecoturismo y la gente lo fue conociendo más.

Los visitantes extranjeros, que siempre buscan operadores turísticos registrados legalmente, comenzaron a requerir sus servicios. Subir una cumbre en perfectas condiciones de seguridad es fundamental y, en Nariño, nadie como Fidencio sabe de eso. Incluso, en el primer kilómetro de marcha, el guía es capaz de señalar quién o quiénes pueden subir y el resto, a observar desde la falda de la montaña.

Fidencio con dos turistas en la cima del volcán Chiles, a donde se asciende por el lado ecuatoriano. (Archivo privado).

Llegan las caídas

Sin embargo, como en todo emprendimiento, los momentos difíciles habrían de venir cuando sus dos ‘socias’ lo demandaron pidiéndole parte de la empresa, y la justicia ordenó un allanamiento de las oficinas durante el cual se llevaron los computadores y todo lo conseguido.

Como resultado, Fidencio, decepcionado, abandonó la región y se fue a Ecuador, donde lo contrataron como administrador de un centro turístico. Pero el emprendedor seguía viajando a Cumbal para prestar sus servicios como guía, que seguían siendo solicitados por los turistas, nacionales y extranjeros.

Para la época, el joven indígena contaba en sus registros más de 1.000 clientes a los que había ayudado y guiado para escalar, no solo el Cumbal, sino otras cumbres del sur como el Chiles, de características más complicadas que el primero.

Finalmente, la justicia le dio la razón y pudo regresar a tratar de reconstruir su proyecto, del cual, en lo material solo quedaban algunos computadores y escritorios en mal estado, unos pocos equipos de acampar y la marca registrada. Pero eso sí, muchos clientes.

No fue fácil levantar nuevamente su emprendimiento. Incluso, algún funcionario que vio la proyección y perspectiva que podía tener la empresa, hizo todo lo posible por frenarlo para quedarse con ella, pero Fidencio superó los obstáculos y en 2016 puso a marchar nuevamente a Turicumbes.

“Ahí sí dije: de aquí no lo suelto por nada. Esto es lo mío, y aunque no estamos operando por ahora con oficina física, estamos funcionando con éxito”, aseguró el emprendedor, quien genera empleo directo para siete personas, además de lo que representa en ingresos, por la llegada de los turistas, a los restaurantes, hoteles y artesanos de la región.

Hacer de la región una potencia turística

Fidencio está convencido que atractivos turísticos como el Cumbal, el Chiles, los termales que allí se ubican, la laguna del Cumbal, la biodiversidad, los tres pisos térmicos que presenta la región, u otras maravillas naturales, hacen de esa zona de Nariño una potencia digna de mostrar al turista nacional y extranjero.

No por nada, Turicumbes atiende al mes en promedio 70 turistas, cifra que aspira a aumentar ahora gracias a la tecnología, y para lo cual Fidencio suscribió una Alianza Estratégica con Colombia Podcast, otro emprendimiento que desde hace dos años trabaja para incentivar el turismo extranjero por todo el país.

Sin embargo, Fidencio es consciente de que aún falta para que la zona sea reconocida como un polo turístico de importancia para el país, comenzando por la falta de una infraestructura que responda a las necesidades del turista extranjero, como un hotel, un restaurante y unas instalaciones de atención adecuadas en cada uno de los principales atractivos.

Una infraestructura para la cual es fundamental el apoyo de las autoridades locales, que, por ahora, parecen no darle mucha importancia, razón por la cual Fidencio está trabajando con habitantes de la región que quieren y tienen alguna posibilidad de hacer frente a ese reto.

Por ahora los interesados pueden acceder a paquetes turísticos que ofrece Turicumbes, www.turicumbes.com, que van desde recorridos de seis días y cinco noches, hasta uno de apenas dos días y una noche, que solo incluye visita a la laguna del Cumbal, recorrido por la zona y ascenso al Cumbal.