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En el Valle y Cauca, Riopaila e iNNpulsa desarrollan y fortalecen 40 pymes locales

La directora ejecutiva de la Fundación Caicedo González – Ríopaila Castilla, Ana Milena Lemos, afirma que la participación es fundamental en el desarrollo sostenible de las comunidades.

  • Exitoso programa de desarrollo sostenible en varios municipios del Valle y del Cauca, con una inversión de 770 millones de pesos.
  • Las pequeñas y medianas empresas se han visto favorecidas con programas de fortalecimiento de la productividad y la comercialización, al tiempo que la región ha sido beneficiada con la generación de cerca de 193 nuevos empleos en 2016.

 
Por: Jaime Rivera García

CALI, 20 jul (Colombia-inn) – Un programa piloto para desarrollar y fortalecer 40 pequeñas y medianas empresas del Valle y Cauca para dinamizar las economías locales, fue puesto en marcha por la Fundación Caicedo-González Riopaila-Castilla e iNNpulsa, entidad del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo que promueve el emprendimiento, la innovación y el desarrollo empresarial.

“El trabajo consiste en desarrollar y fortalecer a esas pequeñas y medianas empresas para garantizar su articulación no solamente con la cadena de abastecimiento de Riopaila, sino con la cadena de abastecimiento de otras empresas y así poder dinamizar las economías locales”, explicó Ana Milena Lemos, directora ejecutiva de la Fundación Caicedo-González, Riopaila Castilla.

El proyecto de desarrollo de la cadena de abastecimiento y la competitividad, fue cofinanciado por Bancoldex-iNNpulsa, con un aporte de 500 millones de pesos y la Fundación Caicedo González – Riopaila Castilla, con 270 millones de pesos, para un total de 770 millones que favorecieron a empresas ubicadas en el Valle del Cauca y Cauca.

De la mano de la Fundación y con el respaldo de iNNpulsa, las pequeñas y medianas empresas, ubicadas en las poblaciones de Cali, Palmira, Cartago, Florida, Pradera, La Victoria, Tuluá, Vijes, Zarzal y Villarrica, han logrado que grandes organizaciones se conviertan en sus clientes.

Como resultado, esas 40 pequeñas y medianas empresas se han visto favorecidas con los programas de fortalecimiento de la productividad y la comercialización, al tiempo que la región ha sido beneficiada con la generación de cerca de 193 nuevos empleos en 2016.

Entre las 40 empresas beneficiadas se encuentran Confecciones Midy, Guantes León y Montater S.A. (dedicada a la construcción y mantenimiento de plantas industriales). Las actividades económicas de los negocios que hacen parte del proyecto están relacionadas con la industria, los servicios, las consultorías, la dotación de alimentos, la educación y el cuidado del medio ambiente, entre otras.

La organización azucarera Riopaila Castilla adquiere anualmente bienes y servicios por casi 500.000 millones de pesos, de los cuales aproximadamente el 80% (400.000 millones) lo hace a empresas ubicadas en la región donde opera.

La ecuación es muy sencilla para la compañía: si no se empodera a las comunidades locales para que obtengan desarrollo económico y social, a través del fortalecimiento de la pequeña y la mediana empresa, ninguno de los estamentos de la región en donde funciona la compañía –incluida ella misma— serán sostenibles.

Por ello, indicó Lemos: “A partir de las realidades de los territorios, estructuramos un programa que se llama ‘Comunidades Sostenibles’, que es una estrategia de relacionamiento de la empresa con las localidades en donde funcionamos”, en sectores como educación, seguridad alimentaria y dinamización de las condiciones de competitividad.

La Fundación “es una especie de catalizadora y agente de gestión para que los estamentos locales, regionales y nacionales, estatales o privados, cumplan cabalmente con su misión para favorecer a los propios habitantes de los territorios” agregó la directiva.

Economía incluyente y justa

Otro de los logros del programa es que esas empresas adquieran la conciencia de trabajar no solamente para ser prósperas, sino para permanecer en el tiempo, escalar, favorecer a los empleados y fortalecer la economía de sus propias comunidades.

“Que los negocios locales sean proveedores de grandes empresas para nosotros es uno de los mejores indicadores, pero otro gran indicador es que estén inmersos en procesos de articulación con el Pacto Global de las Naciones Unidas. Es decir, que cumplan con los derechos humanos laborales, ambientales y sociales que les garantizan a ellos y a nosotros la sostenibilidad de la relación”, destacó la directora de la Fundación.

Educación participativa

Lo interesante de los programas emprendidos por la Fundación es que son integrales. Se trabaja en los frentes económicos y productivos, pero no deja suelto lo relacionado con la salud, la educación y la seguridad alimentaria.

“Nosotros tenemos que generar dinámicas locales que permitan a las personas mejorar su condición de ingreso, su acceso a todos los niveles educativos y la fácil disponibilidad de los alimentos para los integrantes de las familias”, recalcó Lemos.

La labor de la Fundación para empoderar el frente educativo ha sido notable. “Es un proceso en el que llevamos cinco años. Los municipios en donde Riopaila Castilla tiene sedes son prácticamente los primeros que construyeron una política pública de educación formulada participativamente. Se reformularon los procesos de política social y se crearon mesas técnicas de educación. La comunidad estructura su propia política y la defiende en los concejos municipales”, agregó.

Trabajo mancomunado

Los resultados sociales que se empiezan a ver no son adjudicables a una sola persona, empresa o institución. Es un trabajo consensuado y participativo. “Para poder hacer esto tenemos 17 alianzas con organizaciones privadas y públicas”, anotó.

“El tema de la dinamización económica –por ejemplo— arranca con un proyecto piloto de la mano de iNNpulsa y se logra que en Pradera se cree una Secretaría de Fomento Económico y Competitividad. Con el Ministerio de Trabajo se crea una Mesa de Empleo con unos lineamientos para fortalecer el empleo en los territorios”, explicó la ejecutiva.

Por ello, dijo, “Nosotros hacemos como un puente entre las entidades estatales, las empresas y las comunidades. Identificamos con el Gobierno cuáles son los programas dirigidos a los territorios, las líneas de la política nacional y creamos procesos de facilitación para que lleguen a todos. Trabajamos un componente denominado ‘Capacidades para el Buen Gobierno’ para desarrollar una sólida gestión pública local”.

“Lo fundamental, lo que permite que podamos vivir en paz dentro de un territorio, lo que da sostenibilidad a la educación, la productividad y la seguridad alimentaria es que todos estos procesos sean participativos”, concluyó la directora ejecutiva de la Fundación.