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En Bogotá, las abejas encuentran un nuevo hogar

Los apiarios urbanos, un emprendimiento innovador que busca aumentar los polinizadores que han venido desapareciendo de manera drástica en el mundo / Foto Alejandro Tovar.

  • ApisGreen es un emprendimiento que instaló los primeros apiarios urbanos en Bogotá, para tratar de solucionar la desaparición de las abejas por el uso de agroquímicos en el campo
  • Se estima que al cierre del 2017 en Colombia se perdió el 30% de los panales, es decir más de 15.000 colmenas, con grave afectación para el equilibrio alimentario

 

Por: Leonardo Numpaque Moreno

BOGOTÁ, 4 ene (Colombia-Inn) – Poner a funcionar los primeros apiarios urbanos en Colombia es el objetivo de Gino Cala, un ingeniero de alimentos de Bogotá, preocupado por la creciente desaparición de las abejas en el mundo, causada principalmente por el aumento del uso de agroquímicos en las zonas rurales.

Según cifras del Colectivo Abejas Vivas en Colombia, al cierre del 2017 el país perdió el 30% de sus panales, lo que se traduce en más de 15.000 colmenas, con grave afectación para el equilibrio alimentario.

Según la Real Sociedad Geográfica de Londres, que desde el siglo XIX apoya la investigación científica y la difusión de las ciencias, la abeja es la especie más importante para el hombre, dadas sus características y funciones. Albert Einstein aseguró que, sin esos insectos, el hombre en el planeta no tendría más de cuatro años de vida.

Las abejas catalogadas como la especie más importante para el hombre por sus funciones y que según Albert Einstein sin ellas el hombre solo tendría cuatro años de vida. / Foto de Alejandro Tovar.

Abejas en la ciudad

Para tratar de aliviar dicha problemática, y apoyado por el grupo de zootecnistas de la Universidad Nacional de Bogotá, Cala fundó ApisGreen, un emprendimiento ecosistémico dirigido a la instalación de los primeros apiarios urbanos en las terrazas de algunos edificios, como los de la EAN y la Universidad Javeriana.

Como resultado, únicamente las dos colmenas que están ubicadas en la sede de la EAN cuentan con una población de 150.000 abejas, aproximadamente.

“Las abejas, aparte de prestar el servicio de polinización, también dispersan semillas. Cuando dispersan semillas es cuando uno puede ver toda la cadena, el pasto crece, las vacas se alimentan del pasto para llegar a producir leche y a partir de allí se producen los derivados lácteos para el consumo humano”, explicó el fundador de ApisGreen.

El proyecto se caracteriza por utilizar la llamada abeja Apis Mellífera que tiene tres genes: el productivo, el higiénico y uno de mansedumbre, que la convierte en la especie más distribuida por el mundo y a la que se conoce también como la abeja doméstica.

Para el país, la labor que realiza Cala y su equipo es de gran valor, pues según cuenta el emprendedor, en Asia, dada la escasez del insecto, la polinización es realizada manualmente por personas que van de flor en flor, en un proceso menos efectivo y más costoso.

Las abejas catalogadas como la especie más importante para el hombre por sus funciones y que según Albert Einstein sin ellas el hombre solo tendría cuatro años de vida. / Foto de Alejandro Tovar.

¿En dónde se pueden ubicar los apiarios urbanos?

De acuerdo con Cala, a pesar de lo que se podría pensar, la ciudad se ha convertido en un hábitat propio para las abejas “porque allí no se fumiga con la misma intensidad que lo hacen en las zonas rurales, y por ello espacios como el de la universidad EAN, son propicio para que puedan convivir las abejas”.

Sin embargo, es necesario escoger los lugares para ubicar esos apiarios. “Lo que nos hemos dado cuenta es que tampoco los podemos ubicar en todas partes, sino con algunos criterios de selección, como que exista una cubierta gris o verde que de alguna forma esté relativamente cerca a los cerros orientales, que tenga parques alrededor, fuentes hídricas”, explicó.

Es por eso que, inicialmente, ApisGreen quiere ubicar sus apiarios en las terrazas de algunas universidades, y luego, con esa experiencia, llegar a otros sectores de la capital donde se animen a instalar los apiarios en sus edificios.

Productos apícolas

Además de ofrecer el servicio de polinización, ApisGreen comercializa algunos de los 18 productos que ofrecen las abejas, tales como la conocida miel, cera de miel, propóleo y polen.

Sobre el polen, Cala reveló que, según investigaciones de la Universidad Nacional, el producto tiene más importancia que la misma miel.

“El polen, de hecho, es un alimento rico en proteína. Se dice que tiene más proteína que la carne roja, es rico en vitaminas B1, B2, B3, nivela la glucosa en la sangre y fortalece el sistema inmunológico”, explicó.

Como proceso innovador, ApisGreen ofrece esos productos encapsulados, en una nueva alternativa de comercialización en los mercados especializados.

Durante el 2017 ApisGreen obtuvo su registro Invima, y Cala espera que en el 2018 sus productos lleguen a tiendas saludables y supermercados orgánicos.

En este primer año de funcionamiento, son varias las lecciones que le ha dejado a Cala el emprendimiento y quiere transmitirles a quienes comienzan ese proceso.

“Que desde el principio tengan muy clara su idea y que la saquen adelante a pesar de los obstáculos que se presenten en el camino. De hecho, en el camino son más las puertas que se cierran que las que se abren, pero las puertas que se abren seguramente pueden llegar a tener más beneficios que esas puertas que se cierran”, precisó.

Agregó que, una vez dados los primeros pasos, sigue una etapa difícil. “Después de eso sigue la verdad, que es básicamente sobrevivir en el mercado, entregar un producto de calidad y sostenerse, realmente eso es lo difícil. En Colombia todos los días abren y cierran empresas, lo difícil es sostenerse en el tiempo”. Concluyó.