LA PRIMERA AGENCIA DE CONTENIDOS PERIODÍSTICOS DE INNOVACIÓN Y EMPRENDIMIENTO EN COLOMBIA

En Barranquilla el emprendimiento es joven y… exitoso

Equipo líder de Reilo. De izq. a der. Gustavo Olivier, Giovanny Martínez y Gabriel Olivier, CEO de la compañía. Foto Alejandro Tovar.

  • Dos jóvenes lideran uno de los emprendimientos con mayor proyección y éxito en Barranquilla: Reilo, una empresa de prestación de servicios con drones, que en su primer año alcanzó ingresos por $120 millones de pesos
  • Reilo acaba de obtener un apoyo con capital de riesgo por más de USD 100.000 que le permitirá incursionar en proyectos de gran magnitud.

 

Por Carlos Osorio Pineda

BARRANQUILLA, 27 sep (Colombia-inn) – Gabriel y Gustavo Olier son dos jóvenes que, con 23 y 27 años de edad, respectivamente, lideran Reilo, uno de los emprendimientos de mayor éxito y proyección de la costa Caribe colombiana, pues en tan solo un año alcanzó ingresos por 120 millones de pesos y ya hace presencia en México y Perú, con el mercado estadounidense a la vista.

Gabriel y Gustavo son el ejemplo vivo de la tenacidad y el empuje de los jóvenes colombianos. Desde muy pequeños se metieron a escarbar en el mundo del emprendimiento y la innovación, y vieron temprano los frutos de ese esfuerzo, si se tiene en cuenta, por ejemplo, que Gabriel, CEO de Reilo, aún visita las aulas de una universidad de Barranquilla, en donde aspira a graduarse de ingeniero mecánico.

“Mi hermano y yo comenzamos totalmente de cero, después de haber ganado un concurso de City Tech, en Barranquilla, cuando presentamos una aeronave no tripulada de alto rendimiento para prevenir incendios”, recordó Gabriel en diálogo con Colombia-inn.

El concurso se realizó en noviembre de 2015, época en la cual Gabriel cursaba séptimo semestre de Ingeniería Mecánica, en tanto que Gustavo, administrador, estudiaba Diseño Industrial.

“Mi hermano realizó el diseño del dron y cuando se presenta la oportunidad de la Feria de tecnología, City Tech, empezamos a trabajar en el proceso de construcción de la aeronave, que estaba en el papel”, contó por su parte Gustavo.

Para ese entonces, la sequía que se presentaba en el país, y a raíz de ello el alto número de incendios (115.000 hectáreas pudieron haberse perdido por las conflagraciones en ese año), hicieron que Gabriel pensara y construyera el aparato como un instrumento que permitiera prestar un servicio, como medir termográficamente un bosque y de acuerdo con la incidencia solar, poder leer en cuánto tiempo podría presentarse un incendio natural.

Lo paradójico es que, si bien el proyecto ganó el concurso, nunca se utilizó en la práctica, pero sí sirvió para que los hermanos fueran a parar, por cuenta del premio, a Massachusetts, en donde recibieron asesoría en tecnología y emprendimiento.

“Eso nos permitió abrir un poco la mente, así como aterrizar hacia dónde enfocar nuestros servicios y en qué unidades de negocio que el mercado sí necesitaba puntualmente”, destacó Gabriel.

Y agregó: “estando allí nos dijeron, ‘no esperen más, comiencen ya’, y empezamos entonces a detectar tres campos, que es a lo que nos dedicamos: el primero, sistemas de información geográfica; el segundo, agricultura de precisión, y el tercero, inspecciones industriales”.

Bajo esas tres líneas de trabajo nació Reilo, en mayo de 2016, siempre bajo el liderazgo de Gabriel y Gustavo, con el acompañamiento de un joven tecnólogo en proyectos especiales, Giovanny Martínez.

En la primera de esas líneas, explicó el CEO de Reilo, la compañía se encarga de hacer cartografía y topografía con drones; en tanto que con la agricultura de precisión se puede medir la ‘saludabilidad’ de los cultivos -palabra que, dice, no existe puntualmente, pero es la forma más sencilla de explicarlo- y que permite conocer en qué zonas la situación está bien o mal, y qué se tiene que hacer para que esté mejor.

“Eso quiere decir que de pronto en un cultivo no hay necesidad de fertilizar toda el área sino una parte, lo que evita que a largo plazo el país tenga una alta erosión de suelos porque si llenamos de químicos los suelos, en determinado momento esos terrenos van a dejar de ser fértiles, y eso es algo que en el mundo puede llegar a ser crítico, según informes de la misma ONU”, explicó Gabriel.

La tercera línea de operación de Reilo son las inspecciones industriales que tienen como objetivo analizar torres de comunicación, torres eléctricas, o gasoductos, para medir la integridad de la estructura.