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El Taller de Agua Tayrona innova a partir de una tradición milenaria

La artesana Martha Alicia Jaramillo utiliza la técnica de la gaza de las mochilas de los tayrona y los aplica en camisetas y vestidos.

  • La arquitecta, diseñadora, emprendedora y artesana Martha Alicia Jaramillo Uribe asumió desde hace más de una década el reto de incorporar los tejidos y técnicas de los Tayronas a piezas únicas de uso cotidiano y moderno.

 

Por: Claudia Bedoya Madrid

SANTA MARTA, 17 sep (Colombia-inn) – En Australia, Estados Unidos o Alemania, actualmente se encuentran piezas únicas de bisutería diseñadas y elaboradas por Martha Alicia Jaramillo en el Taller de Agua Tayrona, a partir de la milenaria técnica de los Tayrona.

El Taller está ubicado en el centro del distrito turístico e histórico de Santa Marta, en donde los visitantes nacionales y extranjeros encuentran, por ejemplo, una camiseta con aplicaciones hechas con la técnica utilizada en las gazas de las mochilas.

“Estoy aplicando una técnica milenaria en productos nuevos, productos que los indígenas no elaboran”, dice Jaramillo, tras anotar que la técnica de la gaza de las mochilas es utilizada por ella para hacer manillas, tobilleras o adornar blusas y vestidos.

Desde hace más de una década, decidió cambiar su trabajo como arquitecta en el Valle y residenciarse en Santa Marta para darle rienda suelta a la creatividad, asumir el reto de ser artesana, emprendedora, diseñadora e innovadora.

Su criterio estético adquirido como arquitecta, le ha servido para arriesgarse y mostrar a través de su trabajo, que un tipo de tejido milenario no se tiene que usar solo en la tradicional mochila.

“El que sabe tejer, que normalmente sí es el indígena de verdad, puede incluir su tejido en otras cosas, no tiene que hacerlo solo en la mochila porque una mochila requiere mucho tiempo de trabajo: un mes, dos meses, seis meses…hay mochilas hasta de un año”, comenta la artesana y diseñadora.

Con esta nueva propuesta estética, Jaramillo realiza un trabajo diferente, participa en un mercado muy competido, que reconoce se ha vuelto común y repetitivo en la artesanía de Santa Marta como los trabajos en barro o la talla de piedra.

La oferta en las calles del centro del Distrito es, en general, una representación de las piezas que tiene el Museo del Oro del Banco de la República y se elaboran no una, ni 20 piezas sino 100 o 500, que es una producción masiva.

Por eso al innovar, que no es una tarea fácil cuando se parte de una tradición, Jaramillo le apuesta a elaborar piezas únicas. “Que sea realmente una artesanía y no se vuelva una microempresa donde inicialmente es una artesanía porque es una pieza única, pero se comienza a reproducir de tal forma que se vuelve una microempresa. Es muy bueno a nivel comercial, pero se pierde la identidad real del producto”, comenta.

Combinar tejidos de diferentes etnias es una apuesta innovadora de la arquitecta y artesana Martha Alicia Jaramillo Uribe en su Taller de Agua Tayrona en Santa Marta.

La técnica Tayrona

Conocer a una indígena kankuamo que habita en la Sierra Nevada de Santa Marta, en el lado de Valledupar, le permitió a aprender la técnica para elaborar la mochila, que ella misma mira con respeto. 

Tras aprender de comunidades, estéticas y técnica Tayrona, Jaramillo puede explicar que, en general, “la técnica del tejido es la misma, pero la calidad de la mochila varía”. Con propiedad identifica una mochila de Atanques porque “las figuras son más simples, más sencillas y la puntada es más alta… Estas de acá son arhuacas. Tienen más elaboración, hilos más delgados, la figura es más minuciosa”, agrega.

La artesana está empeñada en seguir elaborando piezas únicas con una técnica milenaria incorporar estéticas de diferentes culturas en objetos de uso cotidiano.

Usadas, las más apetecidas

Los clientes que visitan el Taller de Agua Tayrona son en su mayoría, europeos. “A ellos les gusta el tejido, las manillas y las mochilas usadas”, dice Jaramillo. De hecho, la mayoría de las que vende son usadas y también las hay mandadas a hacer como una que tiene el escudo del Atlético Nacional.

Los indígenas cambian frecuentemente de mochila porque una hija les elabora una nueva, porque necesitan comida o algún producto que no consiguen en la Sierra. La artesana vende las usadas más baratas que las nuevas.

“El extranjero no se explica por qué se venden más baratas. Al extranjero le gusta más la usada porque tiene una historia, tiene un pasado, tiene un ancestro, tiene una vida…muchos preguntan: ¿usted sabe de quién era? ¿era de un hombre, una mujer, un viejo?”

Ella sabe que la mochila de gaza corta es de un niño o un adolescente por el largo de la tira. Entre la mochila para hombre y para mujer, no hay diferencia.

La mochila debe quedar cruzada y debajo del pectoral para que cierre porque los indígenas trabajan con ellas, se agachan, se paran, nunca se la quitan.

Los indígenas siempre usan dos mochilas cruzadas para protegerse de los espíritus, compensar el peso y con usos diferentes. Este símbolo de su cultura los acompaña siempre.

La mayoría de mochilas que vende son usadas y también las hay mandadas a hacer como una que tiene el escudo del Atlético Nacional.

La evolución

Las creaciones y el Taller de Agua Tayrona de Martha Alicia Jaramillo también han evolucionado durante estos años de trabajo e interacción con indígenas y visitantes nacionales y extranjeros.

Libretas y álbumes elaborados con cuero de vaqueta, en fibra de madera, que no se expande con el agua ni cambia su contextura, fue lo primero que elaboró y que la llevó a participar en Expoartesanías, en Bogotá, en el 2000. La técnica era pirograbado y pintura en alto relieve.

Después utilizó papel reciclado y siguió con papel hecho a mano con fibras vegetales. La técnica era la misma: pirograbado, pero plano con acrílicos y vinilos. Por diversas circunstancias y tras dos años de trabajo, tuvo que cerrar el local que tenía en El Rodadero.

Su trabajo también ha cambiado mucho y desde que aprendió a tejer las manillas, siempre ensaya figuras, cambia hilos y ensaya continuamente. “Eso lo logra uno cuando de verdad uno es artesano, cuando uno de verdad diseña. Cuando la persona aprende una técnica, pero no lo lleva adentro, no es capaz de arriesgarse y hacer algo diferente”, comenta.

Desde hace unos seis años decidió empezar a combinar técnicas. “Esto es tayrona y esto es wayú…Esas son pulseras con piedras naturales, ágatas, esas son tallas de hueso y estas son conchas”, explica al mostrar parte de su obra.