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El joven topógrafo que promueve el turismo en Guaviare

  • Julián Niño es un joven topógrafo del Guaviare que levantó una carta de georreferenciación turística y a partir de allí hizo de Geotours del Guaviare un exitoso emprendimiento turístico con beneficio social.
  • Formaciones rocosas, túneles, baños recreativos, paisajes de plantas acuáticas similares a Caño Cristales; pintura rupestre, afloramiento ancestral entre otros, son algunos de los atractivos que ofrece Geotours en sus paquetes turísticos.

Por Carlos Osorio Pineda.

SAN JOSÉ DE GUAVIARE, 5 abr (Colombia-inn) – Sin publicidad de alguna clase y a punta del voz a voz, Julián Niño, un joven de 27 años topógrafo de profesión, es hoy por hoy uno de los principales promotores del turismo en la zona de San José del Guaviare, como resultado de Geotours, un exitoso emprendimiento que nació en 2012.

Geotours surgió, como proyecto, a partir del levantamiento de un plano elaborado por Julián, quien al quedarse sin trabajo, y siempre interesado por su región, decidió investigar, ubicar y registrar los más importantes atractivos turísticos naturales alrededor de San José del Guaviare.

Hasta ese momento el joven, con conocimientos empíricos en cartografía y geología, había laborado en empresas petroleras, y por ello enfatiza en que, “antes de trabajar en la preservación, trabajaba en la explotación, concretamente en el tema de hidrocarburos”.

Luego de dos años en Bogotá, y al cierre de la empresa, “decidí volverme para la tierrita en donde había nacido”, recordó Julián en declaraciones a Colombia-inn.

Un mapa exclusivo, el punto de partida

Ya en San José, el joven le preguntó a su hermano, por entonces estudiante de guianza turística en el Sena, si existía algún mapa de los sitios turísticos de la zona y ante la respuesta negativa, decidió elaborar una carta de georreferenciación, a la que dedicó un año.

Durante ese período los hermanos fueron contratados para realizar un servicio de guianza turística. “Yo no sabía cómo era eso, pero viendo que a los clientes les gustó lo que les mostramos, pensé en una idea de negocio”, recordó Julián.

“Entonces pensé en un proyecto, no solo de guianza, sino que incluyera la articulación de otros servicios integrales en los que se pudieran aprovechar otros elementos turísticos”, recordó, no sin advertir que “ahora, con el conocimiento y la preparación, entiendo que esos eslabones conforman lo que se llama la cadena de valor del turismo”

Sin haberse estructurado aún como empresa, sin publicidad y mucho menos una página web que los visibilizara (aún no la tienen), comenzaron a recibir clientes, especialmente del mercado local. Muchos de los habitantes de la región no conocían los atractivos existentes.

“Como tenía clara la idea conformé un paquete que incluía la guianza, el transporte y la alimentación, entre otros elementos”, anotó.

“Comenzamos con cuatro rutas turísticas que eran las más cercanas, entre ellas la Ruta Acuática que comienza en un balneario natural llamado La Recebera, a 13 kms de San José. También ofrecimos caminatas ecológicas o senderismo con un poco de enfoque en geología, gracias a mis conocimientos, y con información histórica que íbamos recopilando”, precisó.

Aunque ofrecían paquetes de cuatro días, al comienzo no ofrecían alojamiento y los turistas regresaban diariamente a dormir en San José. De hecho, sin embargo, su labor comenzó a beneficiar el sector hotelero de la ciudad.

En 2014 se decidieron e incluyeron el alojamiento, entonces armaron un paquete más estructurado en materia de ecoturismo, a través del senderismo. Y agregaron un componente étnico, desde el punto de vista gastronómico para beneficiar algunos resguardos indígenas. Luego se sumaron actividades culturales en torno al folclor local, con música y danza.

Un sinnúmero de atractivos naturales ofrece Geotours

Formaciones rocosas, túneles, baños recreativos, paisajes de plantas acuáticas similares a Caño Cristales; pintura rupestre, arqueología; baño con delfines, miradores, afloramiento ancestral que incluye charlas con un mamo experto en interpretación de sitios sagrados, cavernas, puentes naturales, entre otros, son algunos de los atractivos que ofrece Geotours en sus paquetes turísticos.

Y todo ello enmarcado en formaciones boscosas que van desde el húmedo tropical al bosque amazónico, un paisaje exuberante e inolvidable que les recuerda a los turistas la riqueza de una región única en el mundo, y a unos costos asequibles.

De acuerdo con Julián, un paquete de cuatro días y cuatro noches que incluye varias rutas, cuesta alrededor de 800.000 pesos por persona, en grupos de nueve personas como mínimo. Si se trata de una sola persona que quiere adquirir el plan, deberá pagar una tarifa más alta.

Emprendimiento social y equitativo

Para entonces, Julián ya había constituido a Geotours del Guaviare como un operador turístico debidamente reglamentado con los certificados de la Cámara de Comercio y el Registro Nacional de Turismo, pero, lo más importante, comenzó a diseñar sus paquetes y su operación, de forma tal que la región, en general, comenzó a beneficiarse económicamente del emprendimiento.

“Con los años de experiencia y conocimiento, nos convencimos de que la labor debería ser, no solamente ecoturística y sostenible, sino también equitativa. Y por ello el objetivo es que lo que deja el turista, quede debidamente distribuido”, destacó el emprendedor.

En ese sentido, que de la operación de Geotours se benefician los dueños de las fincas por donde transcurren los recorridos, algunos de los cuales cobran una especie de peaje para mantenimiento de los predios o aportan la guianza, que tiene un determinado costo y sirve de apoyo al equipo de Julián.

Al respecto, explicó que, por ejemplo, la Ruta de Cerro Azul se inicia a las seis de la mañana, y el desayuno se toma en el campo, en la vereda del mismo nombre.

“Antes se hacía en una finca donde se ubica el cerro, pero ahora los propietarios ganan por la guianza baquiana, porque así nosotros lo tengamos, se respeta el guía de la finca. Por eso, tanto el desayuno como el almuerzo se toman en Cerro Azul, cuyos habitantes no se beneficiaban anteriormente de nada y sólo veían pasar a los turistas”, precisó el joven.

El concepto de socializar el emprendimiento impacta también en otras áreas de la cadena, como en los resguardos indígenas que visitan, que se benefician por la preparación de los alimentos típicos que degustan los turistas, como el pescado moquiao (que se cocina a base de humo), y por las danzas y bailes tradicionales que presentan en la denominada “Noche Étnica”, o los suvenires que entregan a los clientes de Geotours.

Lo cierto es que, si bien, la empresa está compuesta actualmente por tres personas con contrato directo, y tres más como apoyo inicial, Geotours del Guavire, que empezó como una idea y un proyecto del joven topógrafo, puede beneficiar económicamente, en ciertos períodos como fines de semana, puentes y temporadas vacacionales, a unas 80 personas,

Por lo mismo, Julián afirma que uno de sus objetivos es “poder consolidar el grupo, porque tenemos muchas personas trabajando con nosotros, pero no están fijos. Tenemos un grupo de 10 guías que utilizamos en temporada. A eso se agregan unos 10 transportadores o conductores, y así sucesivamente hasta llegar a unas 80 personas”.

Impacto social que se multiplica si a esas cifras se suman otros guías de apoyo, guías locales, además de los hoteles, las fincas, los resguardos y, en fin, todas las áreas de la cadena turística implicada en la operación.

Consolidar el emprendimiento mejorándolo día a día

A pesar de su éxito, sólo hasta este año Julián y su equipo decidieron poner en funcionamiento una oficina y llevar un registro actualizado de clientes, con el reto de duplicar anualmente las ventas, como lo han venido haciendo desde hace dos años.

Según las cifras de la empresa, en 2016 Geotours obtuvo ingresos por 80 millones de pesos, que aumentaron a 170 millones en 2017 y se espera lleguen a 400 millones este año.

Un objetivo que no parece difícil alcanzar, si se tiene en cuenta que, en sus comienzos, el emprendimiento manejaba una o dos salidas por mes. “Luego se volvieron semanales y más tarde todos los fines de semana, sin falla. Ahora es una labor permanente”, dijo Julián.

Y señaló con orgullo que es tal el éxito de sus planes, que incluso los operadores de turismo “me preguntan constantemente cómo hice para diseñarlos. La experiencia y la universidad de la vida ayudan mucho”, anotó, tras concluir que importantes operadores turísticos del país le han propuesto asociarse, pero él rechaza esas alianzas por una evidente y contundente razón: “todo lo traerían de afuera y la región no se beneficiaría”.