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El Danubio: ecoturismo para la paz al 100%

Este será otro Caquetá

Por Hermógenes Ardila

FLORENCIA, Caquetá, 19 oct (Colombia-inn) – A Iván Yesid Salazar Penna, un ingeniero de sistemas de la “Francisco José De Caldas”, se le metió en la cabeza que el ecoturismo será el principal renglón de la economía en su natal Caquetá cuando se consolide la paz, y empiece la romería de gentes de otras partes del mundo simpatizantes de la naturaleza pura, los pájaros, las flores silvestres y las cascadas.

“Este será otro Caquetá”, dice, y entonces le cuenta a Colombia-inn, que en esta antigua intendencia nacen más de 30 ríos –entre ellos el Orteguaza, donde el M-19 aterrizó un avión repleto de armas en sus épocas míticas-, cinco parques naturales, aves y especies únicas de la región, comunidades indígenas ancestrales y más de 15 actividades para desarrollar.

Salazar Penna, no está cañando ni es un soñador empedernido. Como magister en Ciencias de la Educación de la Universidad de la Amazonía y como ingeniero, es un emprendedor de resultados. “Con la paz aquí va a ver muchas oportunidades, pero yo ya empecé”.

¿Si? –Y con qué-, le preguntamos en un encuentro en Florencia, donde la temperatura es ardiente y los árboles aportan la sombra en el día y el viento en las noches. “En el desarrollo de la Reserva Natural Ecoturística El Danubio”, dice.

Y sí. Allí todo es al natural. Hasta la energía, que es generada por una planta eléctrica que él mismo diseñó y que le bota luz a toda la cabaña; el puente colgante sobre el río Bodoquero; y la piscina, que no es otra cosa que un charco de aguas cristalinas.

¿Cómo generar electricidad para un complejo ecoturístico que demanda suficiente corriente? No es tan sencillo, explica el ingeniero, pues se necesitaron años de investigación y el desarrollo de un modelo matemático. Es una pelton, que genera energía a 12 voltios y no a 110 como es lo tradicional, y que puede articular el tiempo de lluvia con el de sol con un sistema de paneles.

De esta forma, explica, siempre habrá energía almacenada en las baterías. La gracia del invento consiste en combinar la generación eléctrica en temporadas de altas lluvias con la producida por el sol en tiempos de verano. Es una tecnología propia, cuya patente se encuentra en trámite, que funciona con bombillas tipo led y televisor y nevera adaptadas a 12 voltios.

Actualmente, también se trabaja en la fabricación de una estufa autosuficiente de 12 voltios para la cocción de alimentos, un diseño que ya se encuentra avanzado y que cuenta con el apoyo de Colciencias.

Lo demás es añadidura que aporta la naturaleza sin mayor intervención del hombre: las cabalgatas, a campo abierto; el camping, en los altos de cañadas y bosque tropical; el montañismo, entre árboles nativos; el senderismo, por caminos estrechos acolchonados por la hojarasca; el torrentismo, entre ríos bravíos y apacibles; y la pesca deportiva, nutrida de siembras de especies propias de la amazonia. Todas estas actividades reunidas en un mismo entorno, tan diverso como exclusivo.

La elección del sitio tiene varias connotaciones para él como un innovador en la forma de hacer turismo: la reserva natural se encuentra a dos kilómetros del municipio de Morelia, paso obligado hacia Belén de los Andaquíes, cuyos indígenas fueron diezmados en el siglo XVIII en la época de la explotación de la quina y el caucho.

En la misma reserva está ubicada la Cascada “La Diabla”, un destello de agua blanca y pura que se descuelga por un precipicio de 16 metros animado de arbustos vigilantes. Es una belleza natural, un remanso de paz, muy apreciada por los turistas, sobre todo por los extranjeros, que se han dejado atraer por las fantasías del proyecto.

El Danubio se vende por la red. No tiene publicidad tradicional. Salazar Penna acudió a la tecnología, a la realidad aumentada, que proyecta el entorno físico como si se estuviera en el mismo sitio.

“En cualquier parte del mundo se puede ver, palpar, sentir El Danubio”, dice su dueño, quien prepara nuevos proyectos tipo Ecolodges –pequeños hoteles con filosofía de respeto por el medio ambiente-. Y agrega: “Esa será una de las nuevas vocaciones económicas del Caquetá”.