LA PRIMERA AGENCIA DE CONTENIDOS PERIODÍSTICOS DE INNOVACIÓN Y EMPRENDIMIENTO EN COLOMBIA

Con panela orgánica en Villeta le apuntan al mercado internacional

  • Gracias a una serie de procesos limpios y buenas prácticas, los productores de panela de Villeta están fabricando panela orgánica, un endulzante natural muy atractivo para los mercados internacionales.
  • La panela orgánica es conocida porque no requiere de químicos ni de preservantes para su producción. Por ello, conserva todas sus propiedades nutricionales y energéticas, lo que la convierte en un atractivo para diversos mercados.

Por María Angélica Huérfano B.

VILLETA, 15 dic (Colombia-inn) – Gracias a una serie de procesos limpios y buenas prácticas, los productores de panela de Villeta, Cundinamarca, están fabricando panela orgánica, un endulzante natural muy atractivo para los mercados internacionales.

La elaboración de este tipo de panela se ha venido dando gracias a la formación que los campesinos han recibido de parte del Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena), en diversas áreas, desde buenas prácticas de producción, hasta dulcería con base en la panela.

“Asotrapiches es una de las asociaciones más grandes y de las que más éxito han tenido, particularmente con la panela orgánica. Están bien posicionados a nivel nacional, pero apuntan a conquistar varios mercados internacionales interesados en alimentos sanos”, aseguró Rosalba Tinoco, instructora del Programa Sena Emprende Rural, del Centro Empresarial Agroindustrial de Villeta, en entrevista con Colombia-inn.

La panela orgánica es conocida porque no requiere de químicos ni de preservantes para su producción. Por ello, conserva todas sus propiedades nutricionales y energéticas, convirtiéndola en un atractivo para diversos mercados.

No es coincidencia que este producto se esté fortaleciendo en Villeta. El municipio, ubicado a 91 kilómetros de Bogotá, es apodado como ‘La ciudad dulce’ de Colombia. En enero celebra el reconocido Reinado de la Panela (que desde 2013 es de carácter internacional) y el intensivo cultivo de caña de azúcar es evidente incluso en su himno: “Es mi orgullo esta tierra bendita / la Villeta de San Miguel / por tus lares y hermosas cascadas / se pasean aromas de miel”.

En este paraíso de clima cálido, enclavado en el interior del país, está Asotrapiches, una pequeña asociación que nació de un emprendimiento familiar y lleva más de 10 años trabajando de la mano de los pequeños productores para apoyarlos en diversas áreas que van desde el conocimiento hasta la tecnificación de sus plantas.

La unión hace la fuerza

En pleno corazón de Villeta (Cundinamarca), don Luis Rodrigo Bermúdez y su familia ha estado trabajando en la producción de panela y desde hace 10 años junto con otros pequeños productores en la Asociación de Trapiches Paneleros Villetanos (Asotrapiches).

Actualmente la Asociación cuenta con 32 pequeños productores, quienes gracias a su unión han mejorado sus sistemas de fabricación de panela orgánica y se perfilan con un alto potencial para cubrir mercados nacionales e internacionales.

“Todo inició aquí en nuestra finca. Empezamos como una empresa familiar y con el paso de los años vimos que muchas personas querían aprender del negocio para su sustento, y así se forjó la idea de la asociación”, aseguró don Rodrigo.

Gracias al trabajo en equipo y a la formación del Sena, la Asociación ha logrado crecer y está fortaleciendo su producción, enfocándose principalmente en la panela orgánica. El mejoramiento continuo y los temas de control de calidad son esenciales. Cada mes están produciendo cerca de 20 toneladas de panela orgánica en pastilla.

No obstante, es una producción moderada, pues en ella solo participan 10 de los 32 asociados; la mayoría no puede hacerlo debido a que sus plantas necesitan ciertas inversiones para cumplir con los criterios de producción limpia, buenas prácticas y calidad.

“Hemos recibido algunos apoyos, pero aún se requiere un poco más. Para el mejoramiento de las plantas de proceso hemos recibido recursos, baterías en acero y utensilios de parte de la Gobernación de Cundinamarca”, agregó don Rodrigo.

La competitividad del gremio panelero en Villeta está mejorando y abre paso a nuevos actores que, por medio de las asociaciones, como lo hace el señor Bermúdez, permiten la participación de pequeños empresarios y familias en el negocio de la panela.

Para los próximos años, la meta de la Asociación es lograr un mayor crecimiento de manera que todos sus miembros puedan participar en la producción general y llevar una panela orgánica de alta calidad a distintos países en Latinoamérica.

Para lograr este sueño, es indispensable que todos los asociados tengan las plantas de producción alineadas con los requerimientos de calidad necesarios para la fabricación de panela orgánica.

Por ahora, mientras el aroma de la caña de azúcar sigue inundando los verdes paisajes de Villeta, Asotrapiche se mantendrá firme, buscando oportunidades para que sus familias puedan ofrecer al mundo un producto orgánico, sano y libre de químicos.

“Estamos trabajando en diversos proyectos para que el gremio panelero no desaparezca. Hay personas que no tienen los recursos para mejorar las plantas, pero es necesario hacerlo para que los 32 productores tengan la capacidad de competir en el mercado local, inicialmente”, concluyó don Rodrigo.