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Comida orgánica y sustentable, la apuesta de Ecomuoba

Más de 150 variedades de frutas, verduras, hortalizas, aromáticas, entre otras son sembrados de manera orgánica en la Finca San Luis. / Foto Nicolás Acevedo.

  • Actualmente Ecomuoba, un emprendimiento con sede en Guasca, Cundinamarca, ofrece en su portafolio más de 150 productos orgánicos.
  • Tiendas especializadas en Bogotá comercializan los productos de Ecomuoba, 100% naturales como lo garantiza la certificación CERES.

Por: Leonardo Numpaque Moreno.

GUASCA, Cundinamarca, 12 feb (Colombia-Inn) – Hace 20 años Clementina Barajas y Luis Murillo cambiaron sus vidas citadinas y regresaron a su finca San Luis, ubicada en Guasca, Cundinamarca, para investigar cómo producir su propia comida de manera natural. Así nació Ecomuoba, un emprendimiento familiar dedicado a la agricultura orgánica.

Con un clima frío predominante, Guasca se caracteriza por ser una tierra de agricultores y trabajadores, como esta pareja que se ha convertido en un referente de la agricultura orgánica, ya que en su portafolio ofrece más de 150 productos totalmente naturales.

En su portafolio, Clementina y Luis incluyen, entre otros, 17 variedades de lechuga, además de cebollas, papas, cubios, coliflores, yacón, tomates, curubas y aromáticas.

Clementina Barajas decidió cambiar su vida en la ciudad y junto a su esposo Luis Murillo investigaron cómo producir su propia comida de manera natural. / Foto: Nicolás Acevedo.

 

Sembrando un futuro sostenible

En diálogo con Colombia-inn, Clementina destacó que desde sus comienzos la iniciativa se desarrolló con recursos propios, gracias a los cuales actualmente comercializan alrededor de 40 mercados semanales que son requeridos por familias de la capital del país y que entrega en sus domicilios, personalmente, el emprendedor.

Adicionalmente, Ecomuoba cuenta con otros clientes, como las tiendas orgánicas que comercializan sus productos garantizando su calidad, frescura y la ausencia total de agroquímicos en sus procesos, de lo cual da constancia la certificación CERES que los acredita como agricultores orgánicos.

Mientras revisa las lechugas que están por cosechar, Clementina afirma orgullosa que la evolución del negocio ha sido constante. “Hace 25 años producíamos y vendíamos 100 mil pesos mensuales. Hoy estamos vendiendo 40 domicilios semanales, más o menos dos millones de pesos semanales”.

Es tan importante la labor desarrollada por la pareja que, en 2014 fue invitada a la Paz, Bolivia, para conocer las experiencias de los agricultores orgánicos de ese país y a su vez, compartir sus conocimientos sobre estos cultivos.

Para complementar su portafolio, en la Finca San Luis también se crían vacas, conejos, gallinas y patos, que son alimentados con productos naturales para garantizar una carne y unos derivados de altísima calidad.

Conocimiento e investigación en pro del agro

Los procesos que se realizan en la finca son tan significativos que semestralmente están recibiendo practicantes de carreras de pregrado relacionadas con el agro, quienes ven en este espacio una oportunidad para poner en práctica los conocimientos recibidos en las aulas de clase y aportar a su desarrollo.

Además de la constante investigación e innovación en los que trabajan, Clementina y Luis también ofrece servicios de ecoturismo, pues su terreno, con unas 10 hectáreas de extensión, está mayoritariamente sembrado con especies arbóreas y posee numerosas fuentes hídricas, destinadas y preservadas para mantener el equilibrio ambiental.

Clementina es la presidenta de la Asociación de Granjeros Ecológicos. “Es un orgullo para mí, porque ahí uno siempre está con los amigos. Nos encontramos para hablar sobre cómo van los cultivos, que se ha sembrado y qué vamos a hacer con los productos. Es algo muy bonito, y ya llevamos15 años asociados”, destacó.

Para la propietaria de Ecomuoba los objetivos son claros. En primer lugar, seguir creciendo de manera sostenible y amigable con su entorno, que significa su propio bienestar y el de sus clientes, y el segundo, ampliar su registro de compradores para llegar a más familias y generar mayor conciencia social.