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Cerveza criolla hecha en Boyacá

Édgar Cepeda, líder de este emprendimiento.

  • La cervecería Magnus, un emprendimiento orgullosamente boyacense, produce más de 3.500 botellas al mes.
  • Entre sus proyectos de mediano plazo está continuar consolidando el concepto y reconocimiento de la marca para lanzar su modelo de franquicias y de esta manera lograr su total posicionamiento.

 

TUNJA, 7 oct (Colombia-inn) – Aunque Colombia no aparece en el escalafón de los países más consumidores de cerveza en el mundo, su tradición de más de 120 años, desde la inauguración de la primera cervecería industrial en el país, recoge miles de historias que se han creado alrededor de esta bebida. Magnus, un emprendimiento boyacense, es una de ellas.

A diferencia de la República Checa, Alemania y Australia, países que encabezan el escalafón y se sienten orgullosos por ello, en Colombia ser tildado como el municipio o la ciudad más cervecera del territorio, se convierte en un estigma que pocos quieren asumir.

Esa situación, de acuerdo con los conocedores del tema, no ha permitido el crecimiento y prosperidad de esta industria, supeditando su desarrollo al trabajo que hacen las grandes empresas, especialmente, multinacionales.

Sin embargo, frente a este panorama, y reconociendo el impacto que tiene la industria cervecera en el mundo, algunos visionarios han decidido apostarle al sector, demostrando que no solo las grandes multinacionales tienen la capacidad de producir y liderar la comercialización de esta bebida.

Es el caso de Édgar Cepeda, un ingeniero industrial de la Universidad Nacional que un día, hace un poco más de siete años, cansando de beber siempre las mismas cervezas, decidió crear su propia receta artesanal, algo de lo que se hablaba y se conocía muy poco para ese entonces.

Cepeda empezó a indagar por internet sobre la evolución de las cervezas artesanales en el mundo y encontró que en Argentina se estaban haciendo cosas interesantes frente al tema. Por esta razón, y aprovechando la oportunidad que obtuvo para adelantar una maestría en ese país, este emprendedor se contactó con un grupo de jóvenes que venían desarrollando el producto con muy buena acogida.

Con ellos aprendió diferentes aspectos técnicos de su fabricación, entre estos su cocción y fermentación. Con estos conocimientos y todas las ganas de echar a rodar su idea de negocio, Cépeda regresó en 2011 a Colombia para instalar su primera planta de fabricación, ubicada en Tunja, Boyacá, su tierra natal.

Adecuar el garaje de su casa para que cumpliera con las especificaciones técnicas que requiere la producción artesanal de cerveza fue el primer gran reto de este emprendedor. Sin embargo, sus conocimientos como ingeniero le permitieron hacer un trabajo impecable. Allí se empezaron a fabricar las primeras cervezas de Magnus, la marca con la que hoy comercializa su portafolio de productos.

En 2012, regresó a Argentina para certificarse como experto en la elaboración de cerveza, y ese mismo año inauguró en Colombia la planta de producción oficial de su bebida con un lote inicial de 20 litros.

Luego vinieron todos los trámites para obtener el registro Invima, un extenuante proceso que, de acuerdo con Cepeda, se convierte en un verdadero cuello de botella para los emprendedores, a tal punto que él pensó renunciar a su sueño de hacer empresa.

Pero como Cepeda está lleno de coraje, la tramitomanía de este país no pudo con él, y así, después de dos años, en el 2014, recibió orgulloso su primer registro sanitario.

Ahora, el reto era comercializar y competir dentro del mercado con un producto totalmente nuevo, en un segmento tan tradicional como el cervecero, en el que la gente ha estado acostumbrada a consumir las mismas marcas de cerveza por décadas.

Para conocer y conectarse de primea mano con su público objetivo, Cepeda abrió su primer punto de venta en el centro de la ciudad, tienda que posteriormente fue trasladada a la zona norte de la capital de Tunja, con muy buena aceptación.

Cerveza que rescata los sabores naturales

De acuerdo con el profesional, respetar el proceso artesanal de la cerveza conservando en su totalidad sus materias primas naturales, entre estas, malta, cebada y trigo, permite innovar con los sabores de las bebidas, incluyendo algunos que nadie hubiera imaginado, como el caso de las frutas, o los característicos que se pueden extraer de las maltas, como el chocolate y el café.

Actualmente Magnus ofrece, dentro de su portafolio, tres tipos de cervezas: la Brown, la Dorada y la Roja, de la cuales se producen, entre todas, más de 3.500 botellas al mes.

Ahora, entre sus planes de mediano y largo plazo está ampliar las instalaciones de su planta, implementando nuevas tecnologías que la ubiquen a la vanguardia de la fabricación de cerveza artesanal.

Adicionalmente, espera incrementar su producción exponencialmente, teniendo en cuenta que, actualmente, la planta tiene una capacidad instalada de 10.000 botellas mensuales.

Otro de sus proyectos de mediano plazo es continuar consolidado el concepto y reconocimiento de la marca para lanzar su modelo de franquicias y de esta manera lograr su total posicionamiento.