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Bioestibas, emprendimiento colombiano que innova y contribuye a la protección medioambiental

  • La empresa antioqueña encontró la fórmula para reutilizar desechos de floricultores
  • Bioestibas es uno de los emprendimientos más innovadores de los últimos años y se prepara para incursionar en el exterior.

 

Por María Angélica Huérfano B.

Medellín, 27 oct (Colombia-inn) – La deforestación es, quizás, uno de los problemas ambientales más graves que sufre el planeta, y Colombia no es ajena a ello, si tenemos en cuenta que sólo en 2105 fueron deforestadas 124.035 hectáreas, superficie similar al territorio que ocupa el departamento de Quindío, según un estudio oficial conocido recientemente.

En la búsqueda urgente de soluciones e innovaciones que permitan reemplazar la madera como materia prima de diversos productos, los esposos Álvaro Vásquez y Lina Echeverry idearon y pusieron en marcha un proyecto que hoy se constituye en ejemplo de protección de la reserva forestal y del medio ambiente en general.

Se trata de Biostibas, empresa dedicada a la producción y comercialización de estibas ecológicas fabricadas a partir desechos agrícolas provenientes de los tallos de la floricultura que se desarrolla en el oriente antioqueño.

Por tradición, esta región del país es famosa por el cultivo de hortensias, una flor tipo exportación que genera alrededor de 800 empleos. Sin embargo, la dificultad que tienen los campesinos para disponer de los desechos que arroja esa siembra, se había convertido en un serio problema ambiental.

“La producción de la hortensia genera al mes más de 6.000 toneladas de residuos, conformados, especialmente, por los tallos de la flor. Esta materia orgánica se elimina, en la mayoría de los casos, mediante quemas masivas, lo que genera una grave contaminación atmosférica”, explicó Echeverry en diálogo con Colombia-inn.

Esa problemática medioambiental fue la gran motivadora para que Álvaro y Lina, los dos cautivados por los temas ecológicos, empezaran a materializar su emprendimiento.

Con poco dinero en el bolsillo, pero con muchas ganas, decidieron empacar maletas y cruzar el Atlántico para conocer de primera mano los adelantos científicos y tecnológicos que estaba aplicando el mundo frente a la situación generada por los residuos y desechos orgánicos, también conocidos como biomasa.

Y como el que busca encuentra, estos esposos hallaron más que repuestas. Por un lado, descubrieron el alto potencial que tiene la biomasa como materia prima para la fabricación de diferentes productos, entre ellos la estiba. Adicionalmente encontraron la maquinaria que permite procesar esos desechos orgánicos y convertirlos en elementos que, por tradición, se fabricaban a partir de la madera.

De vuelta a Colombia y con su maleta cargada de sueños, decidieron presentar su propuesta a una de las convocatorias que realiza el Fondo Emprender del SENA, de la cual resultaron ganadores.

Gracias a la asesoría y al capital semilla que recibió como parte del premio, Bioestibas se instaló formalmente en el municipio de La Ceja (41 km al sureste de Medellín), donde opera actualmente su planta de producción.

A ese lugar llegan las más de 90 toneladas de desechos forestales (tallo de la hortensia) que Bioestibas recoge mensualmente en los cultivos de la región, generando un beneficio económico y regulatorio para los floricultores que, desde hace tres años y gracias a este emprendimiento, disminuyeron los costos de la disposición final del material orgánico y los problemas ambientales que generaba su quema, cumpliendo con las normas establecidas por la autoridades.

Ya en la planta, este material se corta, se muele, se seca y se aglomera con resinas y catalizadores en una prensa que, gracias a su presión y alta temperatura, permite obtener una estiba cien por ciento ecológica que, incluso, posee una calidad superior a la estiba tradicional hecha con madera.

En la actualidad la empresa produce al mes 4.300 estibas que se utilizan, en su gran mayoría, para el embalaje y transporte de mercancía exportable. Hoy sus principales clientes son Argos, Enka de Colombia, Imusa y la Nacional de Chocolates, entre otros.

Visibilidad y reconocimiento

En tres años el crecimiento de Bioestibas ha sido abrumador. No solo aumentó su capacidad instalada, su producción y su planta de personal, que pasó de tres personas a 16, sino que también alcanzó visibilidad y reconocimiento como uno de los emprendimientos más innovadores de los últimos años.

Además del Fondo Emprender, la compañía ha ganado las convocatorias ´Emprender para la Vida´, realizada por el Programa del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, operado por la incubadora de empresas Creame; ‘Destapa Futuro’, de la Fundación Bavaria y ‘El Gran Desafío de la Inversión’, efectuado durante el Congreso Mundial de Emprendimiento GEC 2016.

Igualmente fue elegido como el caso de éxito de iNNpulsa Colombia 2016. También ganó el proyecto Misión Impacto II de iNNpulsa, trasmitido por el canal RCN y el premio a la Protección del Medioambiente 2016, del Canal Caracol, en la categoría pequeña y mediana empresa.

Recibió, además, una mención especial durante la Feria Expobiomasa 2016 realizada en Valladolid, España.

Preparándose para el futuro

Ahora la compañía se prepara para ampliar su planta de producción con la importación de nueva maquinaria que le permitirá procesar 900 toneladas de desechos orgánicos, es decir, 10 veces más de lo que hace en la actualidad.

“El potencial de crecimiento de Bioestibas es enorme si se tiene en cuenta que hasta el momento solo logramos procesar una mínima parte del total de los desechos que se producen en la región, sin contar el material orgánico de este tipo que se genera en todo el país”, señaló Echeverry.

La empresa tiene planeado abrir otra planta de producción, posiblemente en el municipio de Santa Fe de Antioquia, una población que, por su clima, un poco menos húmedo, se prestaría para realizar un mejor tratamiento de la materia prima.

Como el potencial de la biomasa es enorme a nivel mundial, Bioestibas ha empezado a contemplar la posibilidad de abrir su mercado en el exterior. Ecuador es un gran prospecto, teniendo en cuenta que allí el consumo de estibas es tres veces más grande que el de Colombia y que su producción de desechos orgánicos, también es bastante alta.

“El logro más importante de Bioestibas es que descubrió el gran potencial que tiene la biomasa. Con estos desechos orgánicos se pueden fabricar miles de productos, entre estos, todos los que actualmente se producen con madera”, asegura la empresaria.

Y concluye: “Ese es el reto, ampliar nuestro portafolio aprovechando las enormes posibilidades que tiene este material. Lo más bonito de este proyecto es que entre más logremos crecer y encontrar nuevos usos para esta materia prima, estaremos contribuyendo a la reducción de la tala de árboles y a minimizar en un gran porcentaje la contaminación ambiental”